La larguísima fase de grupos del Mundial, que ha contado con nada menos que 72 partidos, ha llegado a su fin con los encuentros de anoche.
- Así, la República Democrática del Congo logró su primera victoria en un Mundial: en plena noche, venció a Uzbekistán por 3-1, quedando tercera del grupo K (por detrás de Colombia y Portugal) y clasificándose para los octavos de final como mejor tercera.
- El partido entre Argelia y Austria del grupo J (en el que también figuran Argentina y Jordania), que terminó con un marcador de 3-3, se mantuvo en el aire hasta el minuto 96, dejando en vilo a varios equipos clasificados en tercera posición cuya clasificación dependía de este encuentro.
- Hasta el minuto 93, el partido parecía ser un simple «partido de cortesía»: el marcador de 2-2 clasificaba tanto a Argelia como a Austria. Pero, en el minuto 93, Riyad Mahrez marcó el 3-2 para Argelia, lo que alteró por completo el equilibrio: Austria quedaba eliminada e Irán, uno de los equipos clasificados en tercera posición, se clasificaba.
- Sin embargo, en los últimos segundos del tiempo añadido, en el minuto 96, Austria empató, lo que le permitió volver a clasificarse.
- Al final, ha sido Irán el que no se ha clasificado. Tras el partido contra Egipto, los jugadores de la selección nacional dejaron un mensaje en los vestuarios en el que pedían a los equipos aún en liza que no «llegaran a acuerdos», es decir, que no se conformaran con resultados de complacencia que eliminaran a Irán: «Es cierto que un equipo puede superar la fase de grupos, pero sólo demostrando honestidad y honor podrá mantener la cabeza alta ante el juicio de la historia».
Hasta que se demuestre lo contrario, el empate entre Argelia y Austria se desarrolló en un ambiente de juego limpio. Sin embargo, tras la eliminación de Irán, cabe destacar las declaraciones de Mehdi Taremi, el capitán del equipo. Al ser preguntado sobre la posible intención de los organizadores de que Irán quedara eliminado, respondió: «Hemos tenido que luchar contra todo y contra todos. Desde nuestro punto de vista, sí, creo que querían eliminarnos».
- Hasta este año, nunca había ocurrido que una selección nacional viajara a un país con el que estuviera en guerra para disputar el Mundial.
- La lista de dificultades que esta situación ha acarreado para Irán es larga: el equipo tuvo que trasladar su concentración de Estados Unidos a México en el último momento; cada vez que viajaba a Estados Unidos para jugar, debía someterse a controles de inmigración; sólo podía viajar a Estados Unidos la víspera de los partidos y tenía que regresar inmediatamente, lo que repercutió en el cansancio de los jugadores; además, parte del cuerpo técnico y de la delegación no pudo acompañar al equipo durante los partidos.
- Al comienzo de la competición, el seleccionador iraní Ghalenoei había calificado a su equipo como «el más maltratado del torneo».
A diferencia de Irán, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) tiene motivos de sobra para alegrarse por cómo ha concluido la fase de grupos. Ya hemos señalado que al menos cinco o seis de los diez equipos africanos participantes debían clasificarse para los octavos de final para justificar el aumento del número de equipos participantes. Nueve de los diez se han clasificado; el único eliminado ha sido Túnez.
- Aunque las selecciones que han obtenido el mayor porcentaje de puntos con respecto al total disponible son las selecciones sudamericanas, el resultado de las selecciones africanas es histórico.
- Además, la República Democrática del Congo es la única que se enfrenta a un rival temible en los dieciseisavos de final, Inglaterra, mientras que las demás tienen muchas posibilidades de llegar, como mínimo, a los octavos de final.
- Esta noche, 28 de junio, será precisamente un equipo africano el que dé inicio a la fase de eliminatorias: Sudáfrica, que se enfrentará a Canadá en Los Ángeles.
A partir de ahora, ya no habrá riesgo de «partidos de cortesía», ni cálculos, ni repescas, ni siquiera empates. La fase de eliminación directa es la más dura y despiadada: quien gana pasa a la siguiente ronda, quien pierde queda eliminado. En caso de empate, los partidos continúan con la prórroga y, a continuación, con una tanda de penaltis.
El cuadro de la fase de eliminatorias presenta un lado más «fácil», al menos en teoría, para unos que para otros.
- Entre las favoritas, el camino más fácil no es el de Francia: para llegar a las semifinales, los Bleus se encuentran, de hecho, en el mismo grupo que Suecia, Alemania, los Países Bajos y Marruecos.
- Por el contrario, Argentina podría enfrentarse a Cabo Verde, Egipto y Suiza de aquí a las semifinales: un camino mucho más fácil, al menos sobre el papel.
Algunas observaciones y aspectos destacados
- Una cifra que ya despierta melancolía o alivio: este Mundial es el más largo de la historia, pero ya han terminado 72 de los 104 partidos programados. Así, «sólo» quedan 32.
- La época de la saturación de partidos también ha llegado a su fin: ya no habrá tardes ni noches con cuatro o seis partidos. A partir de ahora, habrá un máximo de tres partidos al día. Esta noche, por ejemplo, sólo habrá uno: Sudáfrica-Canadá, el primer partido de octavos de final.
- Tampoco habrá más partidos que se disputen a la misma hora, lo que impedirá al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, hacer gala de su omnipresencia. De hecho, el pasado jueves las cámaras lo captaron en las gradas de los partidos Ecuador-Alemania y Curazao-Costa de Marfil. Dos partidos que, sin embargo, se disputaron simultáneamente, uno en Nueva York y el otro en Filadelfia.
- Al final resultó que se trataba simplemente de un error de la producción televisiva. ¿Acaso Infantino, para alimentar su vanidad, habría «dado instrucciones» a las cadenas para que lo mostraran lo más posible? Pero esas imágenes bien podrían haber sido auténticas: durante este Mundial, el presidente de la FIFA llevó a cabo una auténtica hazaña al asistir a dos partidos al día, recorriendo enormes distancias, con todo lo que ello implica en términos de emisiones de gases de efecto invernadero.
- Precisamente debido a las considerables distancias entre los estadios (el torneo se celebra en tres países y abarca cuatro husos horarios), el New Weather Institute ha calificado este Mundial como «el evento más contaminante de todos los tiempos», al estimar que generaría alrededor de 9 millones de toneladas de dióxido de carbono. De este total, 7,7 millones de toneladas procederán del transporte aéreo, lo que supone más de cuatro veces la media registrada en los Mundiales disputados entre 2010 y 2022.