Canadá se impuso ayer por la noche a Sudáfrica gracias a un gol marcado desde fuera del área por el centrocampista Stephen Eustaquio en el minuto 92.
- Para la selección canadiense, este momento reviste una importancia considerable, ya que es la primera vez que el equipo se clasifica para los octavos de final. Se trata tan solo de la tercera Copa del Mundo en la historia de Canadá, y en las dos anteriores, el país nunca había sumado ningún punto.
- El seleccionador, Jesse Marsch, de nacionalidad estadounidense, destacó la importancia del camino recorrido por el equipo: «Hoy son héroes canadienses, héroes para los niños de este país que practicarán este deporte en el futuro».
- Sin embargo, es una pena que Sudáfrica, que superó todos los pronósticos al llegar a los dieciseisavos de final, tenga que volver a casa. Nunca antes en toda su historia habían superado la fase de grupos y, de las nueve de las diez selecciones africanas que han logrado esta hazaña este año, eran la que menos se esperaba. Incluso frente a Canadá, demostraron seriedad: se mostraron sólidos en defensa y asumieron pocos riesgos.
Este 29 de junio, el torneo entra en su fase más emocionante. Hay que salir temprano del trabajo, cancelar las citas y conformarse con dormir poco, porque todos los partidos programados son imprescindibles: Brasil–Japón a las 19:00, Alemania–Paraguay a las 22:30 y, después, Países Bajos–Marruecos a las 3:00.
- Pocos creen en Japón, pero es una selección que merece nuestra atención y que no parte como perdedora frente a Brasil. El país ha logrado enormes avances en los últimos 30 años y ahora cuenta con jugadores competitivos a nivel internacional: los 11 titulares de este Mundial juegan todos en las grandes ligas europeas.
- En Japón, el fútbol se desarrolla con prudencia y con una visión a largo plazo. Este año, la federación ha publicado un documento en el que expone las directrices que pretende seguir para acoger y ganar la Copa del Mundo de aquí a 2050, así como la cultura futbolística que el país debería adoptar: un juego ambicioso, ofensivo, rápido y técnico.
- Frente a Brasil, Japón podría «marcar el ritmo del partido» manteniendo la posesión del balón durante más tiempo que sus rivales. Puede parecer extraño, pero la selección brasileña de este año es pragmática: a menudo deja la iniciativa al rival para luego atacar cuando puede pillarlo por sorpresa.
- Se trata de un enfoque poco habitual en el fútbol brasileño, que tradicionalmente suele dominar los partidos gracias a la posesión del balón y a la excepcional técnica de sus jugadores.
- Pero eso cambió con la llegada de Carlo Ancelotti, un entrenador conocido por su filosofía equilibrada, centrada más en la gestión de los momentos clave que en el dominio táctico. Una forma de trabajar que recuerda a la de Deschamps al frente de la selección francesa.
Frente a Paraguay, Alemania es la favorita. El partido entre Países Bajos y Marruecos debería ser más abierto y equilibrado.
- Con diez goles marcados, Holanda figura entre las selecciones que más goles han marcado en la fase de grupos. Fieles a su tradición, practican un fútbol ofensivo, con varios jugadores muy técnicos y con un toque de balón extraordinario, sobre todo en el centro del campo.
- Marruecos ha sumado en su grupo los mismos puntos que Brasil, al que dominó en su enfrentamiento directo, aunque el partido acabó finalmente con un empate a 1-1. El centrocampista marroquí Ayyoub Bouaddi, que deslumbró en ese encuentro, ya está en el punto de mira de los principales clubes europeos. El Manchester City, el Real Madrid, el Barcelona, el París Saint-Germain, el Bayern de Múnich y el Arsenal se disputarán sus servicios en los próximos meses.
- Sin embargo, el talento está presente en toda la plantilla marroquí: Achraf Hakimi, del París Saint-Germain, es uno de los mejores jugadores del mundo; Brahim Díaz es un centrocampista ofensivo excepcional, capaz de regatear en espacios muy reducidos y dotado de una excelente visión de juego; Ismaël Saïbari es un delantero creativo e implacable ante la portería (ha marcado en todos los partidos de la fase de grupos).
- Marruecos parece incluso haber mejorado con respecto a hace cuatro años, cuando dio la sorpresa al llegar hasta las semifinales en Qatar. Este año, da la sensación de que podría demostrar que aquello no fue una hazaña aislada.
Algunas observaciones y aspectos destacados
- Cada partido podría ser el último en el que Alemania vista una camiseta de Adidas en un Mundial. A partir de 2027 y, como mínimo, hasta 2034, el patrocinador será Nike.
- El vínculo entre Adidas y la selección nacional se remonta a la posguerra, cuando la empresa fundada en Baviera por Adolf Dassler en 1949 comenzó a suministrar el calzado y las camisetas. En 1954, durante el Mundial que ganó Alemania, Dassler llegó incluso a sentarse en el banquillo como miembro del cuerpo técnico.
- La ruptura entre la selección nacional y la empresa bávara casi ha adquirido una dimensión política. Hace dos años, cuando se hizo oficial el cambio a Nike, el ministro de Economía, Robert Habeck, declaró: «No puedo imaginarme la camiseta alemana sin las tres rayas. Para mí, Adidas y los colores negro, rojo y dorado siempre han sido inseparables. Es un elemento de la identidad alemana. Me hubiera gustado ver un poco de patriotismo local».
- Las razones de este cambio son puramente económicas: Nike ha ofrecido 100 millones de euros al año a la federación para vestir a la selección nacional, lo que supone aproximadamente el doble de lo que pagaba Adidas.
- Por lo tanto, será el último Mundial en el marco de esta colaboración. Para la ocasión, la marca ha creado una camiseta inspirada en la que lució la selección de Alemania Occidental cuando se proclamó campeona en 1990. En ella destaca, sobre todo, la bandera alemana que desciende en diagonal desde ambos hombros.