Estudios


El fundador de Blackwater quiere volver a poner en la agenda el colonialismo y los corsarios —pero con armas reales, drones e inteligencia artificial—.

Presente en Afganistán —donde quería un «virrey» que respondiera directamente al presidente de los Estados Unidos—, en Ucrania, Libia, la República Democrática del Congo, Ecuador y Venezuela, Erik Prince es mucho más que el Prigozhin de Trump.

Su dispositivo es fundamental en la estrategia de derrocamiento imperial de Washington. Es urgente conocerlo.

El Adviento del interregno 7/9.

Ucrania es un laboratorio de la guerra moderna.

En un conflicto de desgaste dominado por la urgencia, los ejércitos y las sociedades se adaptan constantemente.

En 2025, el conflicto ucraniano no solo ha tenido un impacto en la política mundial, sino que también ha cambiado la naturaleza de la guerra.

Repaso en diez puntos de las principales transformaciones y líneas.

«Una de las características esenciales del mundo que se nos presenta será la ausencia de una representación ética universalmente válida en materia de justicia —es decir, de acción justa— en la práctica de los Estados y la legitimidad de sus dirigentes».

Las élites putinistas han desarrollado una doctrina para justificar las peores agresiones y la guerra perpetua: Rusia simplemente se adaptaría al caos.

El disidente ruso Anton Barbashin se sumerge en la maquinaria retórica de los expertos del Club Valdai.

Desde la costa siria hasta las nuevas élites de Damasco, en un país devastado por la guerra civil y acechado por la amenaza terrorista, ¿dónde está el nuevo Estado de Al-Sharaa?

Un año después de la caída de Bashar al-Assad, trazamos un mapa de los puntos de inflexión de un país que se mantiene en una situación frágil, pero que una simple chispa podría sumir en una guerra civil.

Investigación en inmersión total firmada por Asiem El Difraoui.

Zilupe.

Quizás este nombre no le diga nada. Sin embargo, es por esta pequeña ciudad letona por donde los ejércitos de Putin tendrían más posibilidades de abrirse paso en la OTAN.

Moscú conoce nuestros puntos débiles —y no los protegemos lo suficiente—.

Desde Letonia hasta Svalbard, una cartografía de los puntos débiles que Rusia podría intentar romper en 2026.