Arte

«El tedio político suizo es la fuerza de su sistema», una conversación con Giuliano da Empoli

Europa
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Antes de la llegada de los europeos, los baruya tenían una forma de arquitectura, pero no había arquitectos. En su juventud, todos y cada uno de ellos aprenden de sus mayores cómo construir una casa, cómo elegir los materiales, cómo ajustarlos, cómo asegurar la solidez del edificio, la protección contra el frío, la evacuación del humo de la chimenea… Antes del nacimiento de las ciudades, los estados y las sociedades con castas, órdenes o clases sociales jerarquizadas, es posible que hayamos vivido una época de arquitectura sin arquitectos.

Entre Italia y Francia: las montañas. En el corazón de Europa, los cantones suizos como analogía de la Unión Europea que, a pesar de tener cuatro lenguas, múltiples religiones y confesiones, forman un país que a menudo se toma como ejemplo. El crítico y filólogo Carlo Ossola nos habla de su descubrimiento de Suiza y reflexiona sobre su historia y su modelo político.

¿Qué relaciones pueden establecerse entre estructura, ornamento y tiempo en la era digital? ¿Están las tecnologías digitales provocando una crisis en la relación de la arquitectura con la memoria y la historia? Es como si la cuestión del futuro ya no fuera relevante. Un tiempo social sin perspectiva clara parece imponerse desde la televisión hasta Internet, un tiempo saturado de acontecimientos que se suceden sin perfilar necesariamente una evolución, como si la historia estuviera indefinidamente suspendida en favor de un presente eterno.

Tras la invasión de Ucrania, con el aumento de las tensiones entre Serbia y Kosovo, ha resurgido el fantasma de la guerra en Europa. Como testigo de las guerras de la antigua Yugoslavia, la escritora y periodista croata Slavenka Drakulic nos recuerda las terribles consecuencias de cualquier conflicto. El exilio nunca significa una pérdida total de la conexión con el propio país. Sin embargo, a veces los azares de la vida permiten la posibilidad de echar raíces en un nuevo país. En este caso, la mirada está más atenta a las singularidades de los lugares y a las especificidades de las identidades.

La caída del Muro de Berlín y el derrumbe del comunismo trastornaron las sociedades de las antiguas repúblicas socialistas soviéticas. En su Gran Tour, Elisabeth Roudinesco describe los cambios que se produjeron en las capitales de Europa del Este a lo largo de varias décadas: la llegada del lujo, de los turistas, la satisfacción de nuevos deseos, pero también el terrible aumento de las desigualdades. A través de sus numerosos encuentros con intelectuales de Europa del Este, traza la historia de una generación de pensadores y artistas.