Energía y medio ambiente

Un internacionalismo ecosocialista

Mundo
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El año 2022 marca un hito histórico cuya importancia parece difícil de sobreestimar. La crisis climática está trastornando la estructura misma de las rivalidades geopolíticas al aumentar la amenaza de una guerra en la que todos los actores perderían -o de una paz imposible en un mundo perpetuamente inestable-. Pierre Charbonnier presenta el nuevo número de la revista GREEN, publicada por el Grupo de estudios geopolíticos.

La crisis energética que vive Europa actualmente tiene una envergadura similar a la de las crisis del petróleo de los años 1970. Para superarla, Ben McWilliams, Giovanni Sgaravatti, Simone Tagliapietra y Georg Zachmann esbozan en este estudio una nueva vía hacia una política energética unificada a escala continental.

Este verano se ha producido una gran ruptura en Estados Unidos. Con el Inflation Reduction Act, Washington ha colocado la ambición climática del lado de la política industrial verde, con la esperanza de construir coaliciones de intereses económicos y sociales en torno a su enorme programa. Aunque en Europa el mercado del carbono sigue siendo el principal instrumento de la Unión, las implicaciones de esta divergencia de método parecen inmensas. Hay que estudiarlas detenidamente.

Desde China hasta Dakota del Norte y Sri Lanka, la guerra en Ucrania ha provocado una conmoción sísmica y ha desplazado placas tectónicas que se mantenían en un precario equilibrio. Sea cual sea el resultado, este choque sólo tendrá una consecuencia segura: consumiremos menos energía.

África es la región del mundo más expuesta a los efectos del cambio climático y, sin embargo, sus habitantes son los que menos han contribuido. Según Fatih Birol, Director de la Agencia Internacional de la Energía, hay que accionar urgentemente varias palancas para corregir esta injusticia -asegurando que la población esté en el centro de la transición verde del continente-.