Capitalismos políticos en guerra

Tras las Doctrinas de la China de Xi Jinping, lanzamos una nueva serie semanal. Cada miércoles estudiaremos el punto nodal de la geopolítica contemporánea, el enfrentamiento entre China y Estados Unidos, en función de la capacidad política de ambos sistemas para liderar, transformar, desarrollar la innovación, la industria, las tecnologías digitales y la ciencia. Así nos preguntaremos, ¿qué hay que hacer?

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Las políticas industriales se están volviendo a desplegar en todas partes. Pero, ¿cómo garantizar su eficacia? En Israel, una ambiciosa historia de éxito se detuvo en seco cuando la coalición de intereses que la respaldaba se debilitó. En este estudio de caso de Tel Aviv, Erez Maggor demuestra que, en un momento de guerra entre capitalismos políticos, el poder del Estado no basta para relanzar una política industrial.

Antaño matriz principal, el beneficio económico por sí solo se ha vuelto insuficiente para evaluar las fortalezas y debilidades estratégicas del sector privado en el escenario internacional. Para superar las nuevas rivalidades geopolíticas, las empresas deben replantearse sus modelos, prácticas y actividades –e incluso su geografía, que vuelve a cobrar protagonismo–.

No hay distensión en la guerra de los capitalismos políticos entre Estados Unidos y China. Esta semana, Gina Raimondo, Secretaria de Estado de Comercio, pronunció un discurso muy ofensivo en el que detallaba su doctrina sobre la protección del conocimiento y las tecnologías estadounidenses frente a China. La idea subyacente era que se trata de «la mayor amenaza» a la que se ha enfrentado nunca Estados Unidos. De leer para comprender las ambiciones y paradojas de la nueva estrategia estadounidense.

¿Y si Europa está cometiendo un error al intentar emular los modelos de capitalismos políticos surgidos en China y Estados Unidos? Esta es la pregunta que David Edgerton se plantea seriamente en este texto, donde reflexiona sobre la manera en que la economía de la vida cotidiana -la foundational economy en inglés- podría ser mucho más decisiva para mejorar el nivel de vida de los europeos a mediano y largo plazo.

El desplazamiento de la atención estratégica de Estados Unidos entre distintos escenarios regionales, de Europa a Asia, pasando por Medio Oriente, no es un juego de suma cero. Las consecuencias de las opciones de no intervención de Estados Unidos se están haciendo cada vez más evidentes en la década de 2020, dejando al país ante un dilema que culminará en las elecciones presidenciales de 2024.

No existe un gran complot estadounidense.

Hay un proceso incierto, caótico, que ha establecido la hegemonía mundial e impuesto un centro.

En un nuevo libro que ya es una referencia, Henry Farrell y Abraham Newman cuentan la historia de cómo Estados Unidos armamentizó la economía mundial.

Agathe Demarais se reunió con ellos.

El plan de recuperación e inversión NextGenerationEU podría marcar un cambio de paradigma. Sin embargo, desde su lanzamiento en 2020, ha tropezado con una serie de dificultades, debidas tanto al contexto como a ciertas debilidades estructurales. En este documentado estudio, ilustrado con numerosos gráficos, Boris Julien-Vauzelle hace balance de una iniciativa clave de la Unión.