El Mundial comenzó hace una semana. Ya se pueden extraer dos conclusiones.
- En primer lugar, con el formato actual, en el que clasifican para la siguiente ronda los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros, dos victorias suelen bastar para asegurarse una plaza en la fase de eliminatorias. El primer equipo en alcanzar este objetivo ha sido México, que ayer venció a Corea del Sur (1-0) y, por lo tanto, disputará su partido de dieciseisavos de final en casa, en el Estadio Azteca de Ciudad de México, el 30 de junio.
- Además, jugar en casa suele suponer una ventaja considerable. En toda la historia del Mundial, solo dos países anfitriones no han logrado superar la fase de grupos: Sudáfrica en 2010 y Qatar en 2022.
- Si bien México ya se ha beneficiado de esta ventaja, Canadá va por buen camino para hacer lo propio. Ayer, los canadienses arrollaron a Qatar 6-0, impulsados por un hat-trick de Jonathan David, el exdelantero del Lille, y lograron así la primera victoria de su historia en un Mundial. Aún no e han clasificado para los dieciseisavos de final, pero, salvo sorpresa, deberían sellar su pase el miércoles 24.
Suiza también se impuso ayer en el grupo de Canadá, tras imponerse con claridad a Bosnia Herzegovina (4-1). Una victoria contundente que confirma el estatus de ambicioso outsider de la selección suiza en este Mundial y la acerca un poco más a la clasificación para la fase eliminatoria.
- El partido se mantuvo en un empate a 0-0 hasta el minuto 74. El partido acabó decantándose en el último cuarto de hora, sobre todo gracias a la entrada en juego de Johan Manzambi. La semana pasada lo presentábamos como una de las posibles revelaciones del torneo; ayer hizo honor a esa reputación.
- Salió al campo en el minuto 71 y, tres minutos después, participó en la jugada que permitió a Suiza abrir el marcador, iniciando la acción con una finta en el centro del campo y rematándola él mismo. En el minuto 90, marcó su segundo gol.
- Con 20 años, encaja a la perfección en el perfil del centrocampista moderno: un jugador hecho para un futbol intenso y dinámico, capaz de cubrir mucho terreno, recuperar balones y proyectarse hacia el área rival, sin dejar de mantener una gran calidad técnica a pesar del ritmo de juego muy elevado.
Esta noche, Estados Unidos disputará su segundo partido de la fase de grupos, frente a Australia. El encuentro se antoja especialmente reñido, ya que ambos equipos luchan por el primer puesto del grupo.
- En los medios de comunicación estadounidenses, este encuentro se presenta a menudo como la continuación de una rivalidad incipiente entre ambos equipos. Para muchos, parece una revancha del reñido partido amistoso que disputaron el pasado mes de octubre, en el que Estados Unidos se impuso por 2-1.
- En muchos aspectos, Australia y Estados Unidos tienen puntos en común: son dos países en los que el fútbol no es el deporte dominante y sus selecciones comparten un enfoque similar del juego, basado en la intensidad, el esfuerzo físico y la presión para compensar ciertas limitaciones técnicas.
- Sin embargo, Estados Unidos ha progresado mucho en los últimos años y cuenta hoy con una plantilla más talentosa. Esta noche, deberían tener el control del balón. Para imponerse con autoridad, tendrán que demostrar su capacidad para mantener la posesión, al tiempo que sortean la agresividad de la presión australiana, una de las más intensas de este Mundial.
- Cristian Pulisic, el número 10 y principal creador de juego de la selección estadounidense, tendrá que dar un paso al frente una vez más, tal y como ya hizo en el primer partido contra Paraguay.
Algunas observaciones y aspectos destacados
- Para hacerse una idea de la importancia del partido entre Estados Unidos y Australia, basta con fijarse en la cobertura que le han dado los medios de comunicación australianos. Aunque el futbol ocupa un lugar relativamente secundario en el panorama deportivo del país, The Daily Telegraph, uno de los principales diarios nacionales conservadores, ha dedicado su portada a este partido y le ha dedicado un suplemento especial de 12 páginas.
- Tras el partido entre Estados Unidos y Australia, no hay que irse a dormir: la noche promete. En el encuentro entre Escocia y Marruecos (a medianoche), veremos cuál de estos dos equipos, que están en buena racha, puede albergar mayores ambiciones. En el Brasil–Haití (a las 2:30), habrá que ver si la Seleção consigue por fin soltarse y mostrar todo su potencial. El partido entre Turquía y Paraguay (a las 5:00) también vale la pena: en caso de mal resultado, Turquía podría considerarse ya la primera gran decepción de este Mundial.
- Al contrario de lo que se ha estado diciendo desde hace unas horas, los aficionados escoceses no han agotado las existencias de cerveza de Boston. Sin embargo, un pub local ha afirmado haber registrado una facturación tres veces superior a la del día de San Patricio, lo que da una idea de la magnitud de su presencia. Conocidos por su bullicio, su espíritu festivo y su calidez, decenas de miles de aficionados escoceses recorren las calles y los bares de Boston, cantando, tocando la gaita y paseando vestidos en kilt. Su entusiasmo ha conquistado a los habitantes: la alcaldesa de la ciudad, Michelle Wu, anunció ayer el inicio de conversaciones con vistas a un hermanamiento entre Boston y Glasgow.
- El futbol sigue siendo un deporte relativamente desconocido para una parte del público estadounidense. Sin duda, eso es lo que ha llevado a Fox Sports a emitir un gráfico en el que se explica a los telespectadores que Lionel Messi no puede jugar con Estados Unidos, aunque milite en el Inter Miami CF.
- De cara al próximo partido del domingo contra Bélgica, la selección iraní no podrá llegar a Los Ángeles hasta 24 horas antes del inicio del partido. La federación iraní ha anunciado su intención de presentar una reclamación ante la FIFA.