Por tercer año consecutivo, Francia y España se enfrentarán en semifinales este 14 de julio, tras haberse medido en la Eurocopa 2024 y en la Liga de Naciones de 2025. En esos dos encuentros anteriores, España se impuso por la mínima (2-1 y 5-4). Sin embargo, ambos equipos han cambiado considerablemente desde entonces.
- Durante la Eurocopa, Francia jugaba peor y se había clasificado con dificultad para las semifinales, marcando sólo tres goles en cinco partidos. Ahora ha encontrado la manera de soltarse y practica un fútbol espectacular y lleno de goles.
- España ha seguido el camino contrario: si hace dos años su juego, basado en la posesión del balón, alcanzaba su máxima fluidez, hoy parece estancado y rígido, y al equipo le cuesta más crear ocasiones.
Ayer, España volvió a mostrar sus debilidades frente a Bélgica. Aun así, se impuso por 2-1, ya que sigue siendo una de las mejores selecciones del mundo, pero también puso de manifiesto las mismas limitaciones que en sus partidos contra Cabo Verde, Uruguay y Portugal.
- Bélgica comenzó el partido con la intención de defenderse formando un bloque compacto que redujo los espacios, lo que impidió a España romper su defensa.
- En estas circunstancias, el juego de la selección española se basa exclusivamente en las internadas por la banda derecha de Lamine Yamal, quien volvió a ofrecer una actuación correcta, aunque no excepcional. Sólo logró cuatro regates de los diez que intentó, y uno solo en los últimos veinte metros del campo.
- Al igual que contra Portugal, fue una vez más Mikel Merino quien resolvió los problemas de España: entró en el minuto 86 y, dos minutos después, marcó con un remate a bocajarro, aprovechando un error del portero belga. Imperturbable, como un ejecutante.
«El destino no estuvo de nuestro lado; para llegar lejos, también hace falta un poco de suerte», declaró con melancolía Rudi García, el seleccionador belga, que, de hecho, tuvo algo de mala suerte, ya que tuvo que prescindir de varios jugadores clave.
- Amadou Onana se lesionó en el partido anterior, Youri Tielemans durante el calentamiento previo al partido contra España, y Thibaut Courtois y Kevin De Bruyne también tuvieron que abandonar el terreno de juego por lesión en la segunda parte.
- Para Bélgica, llegar a cuartos de final ya era toda una hazaña. Tuvo una fase de grupos desastrosa y, hasta el minuto 80 de los dieciseisavos de final contra Senegal, su Mundial era un fracaso. Pero entonces se produjo esa espectacular remontada en los últimos minutos. En octavos de final contra Estados Unidos, las ganas de tomarse la revancha tras el asunto de Balogun quizás les dieron un empujón extra.
- Así, debemos despedirnos de varios miembros de la vieja guardia belga: Courtois, Witsel, Meunier, De Bruyne y Lukaku probablemente ya no tendrán la oportunidad de jugar a este nivel. Todos ellos formaron parte del equipo que se alzó con el tercer puesto en el Mundial de 2018 y que ha ocupado el primer puesto de la clasificación de la FIFA en varias ocasiones a lo largo de los últimos quince años. La mejor generación de talentos belgas de todos los tiempos.
Los dos últimos cuartos de final se disputan hoy, 11 de julio: a las 23:00 (hora española), Noruega se enfrentará a Inglaterra, y a las 3:00, Argentina se enfrentará a Suiza. Los dos equipos ganadores se enfrentarán en semifinales.
- El partido entre Noruega e Inglaterra es quizás el cuarto mejor de toda la competición. En él se enfrentan Noruega, considerada una revelación a tener en cuenta desde el inicio del torneo, e Inglaterra, a la que siempre se ha visto como una favorita «de segunda fila», por detrás de Francia, España y Argentina. El ganador se convertirá oficialmente en el «cuarto en discordia» entre las tres grandes favoritas (siempre y cuando, claro está, Argentina venza a Suiza).
- Es un partido que no hay que perderse: el enfrentamiento entre los dos mejores delanteros del mundo, Haaland y Kane. Cabe esperar un reñido duelo táctico entre dos equipos más organizados que creativos. Los extremos, muy técnicos y fundamentales en ambos equipos, podrían marcar la diferencia.
- Las previsiones meteorológicas anuncian un partido irregular, marcado por numerosos esfuerzos y ralentizaciones. A las 17:00, el calor es insoportable en Miami; correr y jugar a un ritmo intenso en tales condiciones es prácticamente imposible.
En el otro cuarto de final, Argentina parte como favorita frente a Suiza, pero tendrá que rendir mejor que en sus dos últimos partidos. Contra Cabo Verde y Egipto, tuvo grandes dificultades. Más que partidos de fútbol, fueron luchas por la supervivencia.
- Contra Egipto, el partido terminó con un Messi entre lágrimas, lágrimas de miedo al ver que se acercaba el final. Egipto ganaba 2-0 a diez minutos del final, antes de que Argentina remontara el marcador. Incluso en los octavos de final contra Cabo Verde, la victoria por 3-2 no se produjo hasta el último instante del tiempo reglamentario.
- ¿Cómo definir la energía que anima a Argentina en este Mundial, si no es con el término «mística»? Cada toque de balón de Messi pasa a la historia y cada aparición del equipo permanecerá en la memoria durante muchos años. Cada victoria parece a la vez fácil y absolutamente imposible, dramática más allá de lo improbable.
- Incluso el seleccionador, Lionel Scaloni, pareció reconocer el encanto que rodea al equipo cuando declaró, tras la remontada ante Egipto: «La cuestión es que tenemos a ciertos jugadores: los sacas al campo, les dices tres o cuatro cosas, y ya está, no hace falta ser Einstein». La emoción es el motor de esta selección argentina, en la que los sentimientos priman sobre las estrategias.