Aunque China es, desde principios de la década de 2000, el mayor emisor mundial de gases de efecto invernadero, en los últimos años también se ha consolidado como uno de los países impulsores de la gobernanza climática y medioambiental.
Según un nuevo estudio publicado en la revista Earth System Governance, desde 1980, diversos actores chinos han puesto en marcha cerca de 300 proyectos destinados a estructurar la cooperación internacional. 1
- Estas iniciativas pueden adoptar la forma de plataformas, destinadas, por ejemplo, al intercambio de información entre países, a la aportación financiera, a la colaboración en materia de investigación o a la elaboración de marcos normativos.
- La mayoría de estos proyectos se centran en cuestiones relacionadas con el cambio climático, las energías limpias, la gestión del agua, la protección de la biodiversidad o el tratamiento de residuos y productos químicos.
- Están dirigidos principalmente por el Estado chino, pero también incluyen un número cada vez mayor de actores no estatales, como institutos de investigación, asociaciones y federaciones de la sociedad civil, o incluso empresas privadas, como Xiaomi o la CNPC.
Tras haberse centrado principalmente en Asia y Europa, estas iniciativas se han ido extendiendo progresivamente, a partir de la década de 2010, a África y América Latina. Los principales socios de Pekín en materia de gobernanza medioambiental son actualmente Estados Unidos (43 iniciativas, ya concluidas o en curso), Francia (29), Rusia (21), el Reino Unido (20) y Alemania (19).
Aunque el gobierno chino ha acelerado la puesta en marcha de estas iniciativas desde finales de la década de 2000, el regreso de Trump al poder podría permitirle llenar el vacío dejado por la retirada de Estados Unidos.
- En contraposición a la aceleración de las inversiones en energías fósiles y a la retirada de los foros de cooperación sobre el clima (Acuerdo de París, Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático…), China se ha consolidado como la primera potencia en el ámbito de las tecnologías limpias.
- Las exportaciones chinas de baterías, coches eléctricos, equipos de redes, sistemas de climatización y calefacción, y capacidad de producción fotovoltaica y eólica se han duplicado en cuatro años, hasta alcanzar los 92.000 millones de dólares en el primer semestre.
El desarrollo por parte de Pekín de alianzas en materia medioambiental y climática se inscribe en el marco de la «civilización ecológica», un concepto promovido bajo el mandato de Xi Jinping e incorporado a la Constitución china en 2018. Presentada oficialmente como uno de los pilares del modelo de desarrollo nacional, esta noción también sirve como palanca de influencia diplomática.
- Algunas de estas iniciativas están vinculadas a las Nuevas Rutas de la Seda: en su marco se han creado plataformas, coaliciones y redes de investigación centradas en los impactos ecológicos, en lo que Pekín denomina «la ecoindustria» y en la generación de conocimiento científico, bajo la dirección de actores chinos, tanto estatales como no estatales.
- Cabe señalar también que los actores chinos llevan a cabo más iniciativas con países del Norte que del Sur, centrándose, en particular, en la investigación conjunta y el desarrollo conjunto de marcos políticos, como el Marco decenal entre Estados Unidos y China sobre energía y medio ambiente y el Centro Europa-China para la energía limpia.
Notas al pie
- Yixian Sun y Yitong Ye, «The rise and characteristics of China in global environmental governance: Insights from China’s global environmental leadership database», Earth System Governance, vol. 29, 2026.