Esta es la hipocresía más flagrante del régimen de Xi: mientras aboga externamente por un nuevo orden mundial armonioso, la brutalización del discurso, internamente, es total y deliberada. En los periódicos y en la televisión, el coronel Zhao Xiaozhuo es una de sus puntas de lanza. Nos sumergimos en el corazón de la maquinaria de propaganda militar del PCC -y de sus contradicciones operacionales-.