El lunes 18 de septiembre, Estados Unidos consiguió la liberación y devolución de cinco ciudadanos estadounidenses que habían sido detenidos en Irán. A cambio, Washington liberó 6.000 millones de dólares en fondos iraníes que habían sido congelados previamente en Corea del Sur, e indultó a cinco ciudadanos iraníes que habían sido detenidos.