Lucie Mielle


Tras la invasión de Ucrania, con el aumento de las tensiones entre Serbia y Kosovo, ha resurgido el fantasma de la guerra en Europa. Como testigo de las guerras de la antigua Yugoslavia, la escritora y periodista croata Slavenka Drakulic nos recuerda las terribles consecuencias de cualquier conflicto. El exilio nunca significa una pérdida total de la conexión con el propio país. Sin embargo, a veces los azares de la vida permiten la posibilidad de echar raíces en un nuevo país. En este caso, la mirada está más atenta a las singularidades de los lugares y a las especificidades de las identidades.

Apoyo de la campaña presidencial del candidato de la oposición Viktor Babariko, Tatsiana Khomich se convirtió en activista de los derechos de los presos políticos bielorrusos cuando su hermana Maria Kalesnikava fue detenida por las autoridades. Tatsiana Khomich, ahora refugiada en Francia, pide a la comunidad europea que mantenga la presión sobre el régimen de Lukashenko y que examine la situación de Bielorrusia.

La activista climática Nisreen Abdelrahman Elsaim comenzó su lucha en Sudán tratando de alertar a los políticos locales sobre los peligros del cambio climático. Desde el golpe de Estado de 2021, Sudán se encuentra en una situación de gran inestabilidad política, lo que imposibilita la aplicación de políticas medioambientales a largo plazo. Ahora, como asesora climática de la ONU, Nisreen Abdelrahman Elsaim intenta concientizar a los jóvenes sobre la aceleración del cambio climático.

Aunque hace ya más de diez años que comenzó la guerra en Siria, la crisis siria ya no está en el punto de mira internacional. Noura Ghazi, abogada de los derechos de los presos políticos, nos alerta de las consecuencias de este silencio. La guerra en Siria no ha terminado. La situación sigue siendo igual de desastrosa para la población. Las detenciones son diarias y las desapariciones de opositores al régimen continúan. Desde el extranjero, gracias a la asociación Nophotozone que creó, Noura Ghazi continúa su lucha por los desaparecidos, víctimas de un régimen opresor que sigue en el poder.

Anna Shcherbakova es una activista de los derechos LBTQI+ nacida en Rusia que ahora vive en Marsella, Francia. A través de su trayectoria personal, su compromiso con la comunidad LBTQI+ está ligada a la defensa de los derechos de los refugiados. Hace aquí una retrospectiva de su compromiso y su trayectoria, y lanza una advertencia: en una Rusia que ha relanzado la guerra de conquista en sus fronteras, la seguridad de las personas LGBTQI+ está aún más amenazada.