Hubert de Vauplane


¿Es la crisis de los activos digitales desde el colapso de FTX una señal del fin de un efecto burbuja o simplemente señala una reconfiguración del mercado? Aunque hay que relativizar su importancia en términos cuantitativos, hay que aprender una lección importante: este colapso ha afectado principalmente a una nueva generación de inversores -los ahorradores del mañana-.

Para probar la viabilidad de su proyecto de euro digital, el Banco Central Europeo ha elegido a Amazon. Al mismo tiempo, en Estados Unidos, el cambio hacia la moneda digital está siendo llevado directamente al más alto nivel político, por la Casa Blanca de Biden.

Se plantea una difícil cuestión de independencia. Para resolverla, hay que dejar de reducir la moneda única europea a una cuestión puramente técnica.