Las elecciones al Senado de Texas se han convertido, en este ciclo electoral, en la campaña más cara de la historia de Estados Unidos. Según nuestros cálculos, basados en los datos disponibles al 27 de octubre, los candidatos y los grupos que los respaldan han gastado 559 millones de dólares (362 millones por parte de los republicanos y 197 millones por parte de los demócratas), incluidas las primarias.
Elon Musk, por sí solo, ha financiado unos 190 millones de dólares en gastos, lo que equivale casi a la totalidad de los gastos del bando demócrata.
- El Partido Republicano no ha perdido unas elecciones al Senado en Texas desde 1988, cuando el senador demócrata saliente, Lloyd Bentsen, ganó las elecciones con el 59 % de los votos. Por su parte, el escaño por el que Talarico se presenta actualmente no ha sido ocupado por un demócrata desde hace 65 años.
- Sin embargo, las encuestas recopiladas por Nate Silver indican que Talarico tendría una ligera ventaja de 3 puntos sobre Paxton a fecha del 29 de octubre, lo que suscita inquietud entre los principales donantes republicanos y la dirección del partido.
- El propio Trump viajó a Texas el martes 27, primero a Lubbock y luego a Waco, por tercera vez en un mes, para mostrar su apoyo a Ken Paxton.
La implicación sin precedentes de Musk en la campaña al Senado de Texas se explica, sobre todo, por los intereses económicos que ha desarrollado en el estado: sus dos principales empresas, Tesla y SpaceX, tienen su sede en Texas, al igual que su fundación privada, la Musk Foundation, y más de 90 empresas y otras entidades vinculadas a él. 1
La mayor parte de los gastos financiados por Musk y otros grupos que apoyan a Paxton se destinan a la difusión de anuncios publicitarios.
- Según un estudio publicado en 2021, una ventaja de 2 millones de dólares en gasto publicitario televisivo sobre el rival durante una campaña al Senado puede suponer 10.000 votos adicionales, lo que basta para decidir el resultado de varias contiendas reñidas. 2
- Los autores del estudio estiman que, en las elecciones presidenciales de 2016, una ventaja de 10 millones de dólares en un estado podría haber supuesto unos 27.000 votos, un margen que habría bastado para dar la vuelta al resultado en cinco estados (Nevada, Maine, Míchigan, Wisconsin y Nuevo Hampshire).
En Texas, la ventaja publicitaria a favor del candidato republicano al Senado asciende a 138,6 millones de dólares para las elecciones generales, según un análisis del New York Times basado en datos de AdImpact: el bando republicano gasta allí el doble que el bando demócrata (268 millones frente a 130 millones). 3
El aumento vertiginoso del gasto electoral por parte de particulares se debe a dos factores.
- Desde la sentencia del caso Citizens United contra la Comisión Electoral Federal, dictada por la Suprema Corte en 2010, las empresas pueden, en virtud de la Primera Enmienda, financiar sin límites los gastos electorales independientes de los candidatos. A raíz de ello, la justicia federal ha autorizado a los particulares a aportar cantidades ilimitadas a los super PAC.
- El desarrollo de la inteligencia artificial ha disparado las fortunas de los directivos de las empresas tecnológicas: según Bloomberg, la fortuna de Elon Musk se estima en más de 920.000 millones de dólares, es decir, tres veces más que hace cinco años.
Notas al pie
- Kirsten Grind, Susanne Craig y Alex Klavens, «Elon Musk’s Secret Web of Companies in Texas», The New York Times, 27 de febrero de 2026.
- John Sides, Lynn Vavreck y Christopher Warshaw, «The effect of television advertising in United States elections», American Political Science Review, 2022, vol. 116, n.º 2, pp. 702-718.
- Jillian Vordick y Theodore Schleifer, «Where the Parties Are Outspending Each Other in the Midterm Ad War», The New York Times, 28 de octubre de 2026.