La edición de 2026 del Oktoberfest, la fiesta de la cerveza que reúne cada año a más de 6 millones de visitantes en Múnich, comienza hoy, sábado 19 de septiembre. Para los asistentes, una de las principales preocupaciones es el precio de las bebidas —y, sobre todo, de la cerveza— que se servirán en las carpas de la plaza Theresienwiese.

Debido a su envergadura y a su importancia cultural en Alemania, el Oktoberfest puede servir como barómetro de la salud económica del país.

  • Alemania lleva tres años registrando un crecimiento cercano a cero: -0,3 % en 2023, -0,2 % en 2024 y +0,2 % el año pasado. El Instituto de Política Macroeconómica (IMK) prevé un crecimiento del 1,3 % para este año.
  • A pesar de la situación económica, Stephanie Spendler, propietaria de la carpa de la cervecería muniquesa Löwenbräu —una de las más grandes y emblemáticas del Oktoberfest, con un aforo de unas 8.500 personas—, observa que la demanda se mantiene estable. 1
  • Se han reservado cerca de 90.000 plazas en el Löwenbräu para las dos semanas que dura el evento, que finalizará el 4 de octubre, lo que, según Spendler, refleja cierta «resiliencia» por parte de los visitantes, de los cuales el 80 % procede de Múnich y sus alrededores.

Hay numerosos factores que influyen en los ingresos generados durante el evento, como el tiempo, la afluencia turística, la capacidad física de las carpas… El precio de la Maß, la jarra tradicional de un litro de cerveza, también desempeña un papel importante.

  • Este año, se prevé que alcance una media de 15,61 euros, lo que supone un aumento del 1,8 % con respecto al año pasado, cuando el precio medio era de 15,33 euros.
  • El litro de cerveza costará entre 14,80 y 15,90 euros, dependiendo de la carpa, con un precio máximo de 18,40 euros para la cerveza blanca en la carpa Kufflers, situada junto a la Löwenbräu.

De media, el precio de la cerveza en el Oktoberfest ha aumentado el doble de rápido que la inflación en Alemania desde 2010. Además, se ha duplicado desde 2006, cuando era de 7,42 euros.

  • El temor entre los comerciantes de Múnich es que el aumento del precio de la Maß afecte al consumo durante las fiestas.
  • El año pasado se consumieron 67.000 hectolitros de cerveza durante el Oktoberfest, lo que supone un descenso de más del 15 % con respecto al máximo de 79.000 hectolitros alcanzado en 2011.

La caída del consumo de cerveza en el Oktoberfest también podría reflejar otra tendencia: la popularidad de la cerveza sin alcohol. A pesar de su precio más elevado, esta está experimentando una demanda creciente: hasta un 10 % más el año pasado, según los hosteleros presentes en el Oktoberfest. 2

  • Según la portavoz de la Federación Alemana de Cerveceros, Nina Göllinger, con quien se puso en contacto la revista, las cervezas sin alcohol «han pasado de ser un producto de nicho a convertirse en una bebida de moda», sobre todo entre los deportistas.
  • Göllinger añade que «la evolución de los hábitos de consumo y del estilo de vida, así como la creciente conciencia en materia de salud, contribuyen a la creciente popularidad» de estas cervezas.
  • Aunque se sirven en el Oktoberfest desde 1986, año en el que se vendieron 400 hectolitros (el 0,74 % del total), las cantidades de cerveza sin alcohol vendidas no figuran en las estadísticas que actualiza cada año el Ayuntamiento de Múnich.
Notas al pie
  1. Jörg P. Schulte, «Löwenbräu-Wirtin Spendler: Oktoberfest als Gradmesser für die Wirtschaft», Aktien, 16 de septiembre de 2026.
  2. Christoph Renzikowski, «Wiesn 2026: So rasant sinkt der Bierkonsum auf dem Oktoberfest», Leinetal24, 13 de septiembre de 2026.