En la Harvard Business School, los comentarios personalizados que se ofrecen en el marco del programa de formación en emprendimiento «Foundry» 1 ahora los proporcionan avatares de profesores basados en inteligencia artificial.
- Este sistema ya se ha probado en más de 100 universidades repartidas por 50 estados de Estados Unidos y podría acelerar la transformación de las universidades en plataformas de software 2, en un momento en que la búsqueda de financiación se ha vuelto aún más crítica debido a las nuevas reformas del Gobierno de Trump.
El acceso a este programa de emprendimiento tan específico cuesta 699 dólares, lo que supone menos del 1% de la matrícula anual del programa MBA de Harvard, que asciende a 84.760 dólares para el curso académico 2026-2027. Varios profesores de la Harvard Business School ya han aceptado crear su avatar digital.
- Desarrollados por la start-up HeyGen, estos avatares ofrecen comentarios en tiempo real durante los ejercicios de presentación y las simulaciones de reuniones del consejo de administración. El programa se completa con sesiones semanales con los profesores 3.
Ni la ley estadounidense sobre derechos de autor ni los contratos laborales universitarios están pensados para regular la reproducción digital de un profesor.
- De hecho, los derechos de autor protegen los materiales didácticos (grabaciones de clases, resúmenes, casos prácticos), pero no las características abstractas de la voz, el rostro o el estilo de enseñanza. Estas últimas entran dentro del ámbito del «derecho de imagen» (right of publicity), un derecho que ya ha sido ampliado por varios Estados para incluir las reproducciones basadas en la inteligencia artificial.
- En términos más generales, en Estados Unidos, los profesores son titulares de los derechos sobre sus cursos y sus materiales didácticos. Sin embargo, desde el auge de los MOOC, la principal asociación de docentes del país advierte contra los intentos de las universidades de apropiarse de esos derechos, un conflicto que el avatar —influenciado por las clases y el estilo del docente— pone de manifiesto 4.
- De hecho, varios juristas han señalado que una cláusula contractual general no basta para dar lugar a estas situaciones, ya que es necesario un acuerdo escrito y específico. La cuestión de la situación jurídica de la réplica en caso de que el profesor abandone el centro, así como la del reparto de los ingresos que genera, siguen sin resolverse.
- La creación de estos avatares también alimenta las críticas de algunos miembros del cuerpo docente, que consideran que las directrices de la dirección de la universidad destinadas a «integrar la inteligencia artificial» son más una preparación para la sustitución que un apoyo de buena fe.
- Uno de los profesores que ha aceptado los términos del acuerdo admite que hay algo «inquietante» (creepy) en su avatar digital, pero asegura: «A mis alumnos les encanta». 5
Notas al pie
- Véase la página web oficial del programa HBS Foundry.
- Sarah Kessler, «Harvard Is Selling a $699 Course Taught by A.I. Clones of Its Faculty», The New York Times, 22 de agosto de 2026.
- Anthony Ha, «Harvard’s $699 startup bootcamp offers AI avatars of its instructors», TechCrunch, 22 de agosto de 2026.
- Propiedad intelectual y derechos de autor, Asociación Americana de Profesores Universitarios.
- Anthony Ha, «El bootcamp para startups de Harvard, de 699 dólares, ofrece avatares con IA de sus profesores», TechCrunch, 22 de agosto de 2026.