Desde el 18 de octubre, cuando cuatro militares salvadoreños desaparecieron en una emboscada en Santo, al noreste de Puerto Príncipe, Nayib Bukele ha desplegado en Haití casi tantos soldados como la Fuerza de Represión de las Pandillas (FRG), la misión militar y policial autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU para luchar contra los grupos armados.
- El Salvador ya había enviado a la FRG a 125 aviadores encargados de las evacuaciones médicas. Este contingente se ha convertido en una operación militar que reúne a más de 2.000 efectivos de las fuerzas especiales, la infantería de marina y el personal de apoyo.
- Las primeras tropas aterrizaron en Haití antes de que se firmara un acuerdo con el gobierno. Según se informa, durante una llamada el martes 27 de octubre, Donald Trump le habría dicho a Bukele: «Haz lo que tengas que hacer» («Do what you have to do»). 1
- Al parecer, se firmó un acuerdo al día siguiente, el miércoles 28, día en que Puerto Príncipe rompió una semana de silencio para hablar de una cooperación «en el marco de la FRG».
Se calcula que los veinte grupos haitianos más poderosos suman entre 15.000 y 20.000 miembros, y que los territorios que controlan abarcan cientos de kilómetros cuadrados, de los cuales más del 80 % corresponde a la capital, Puerto Príncipe.
- Junto con la Policía Nacional de Haití y un ejército aún en fase embrionaria, son cinco las fuerzas que se reparten ahora este territorio, aunque se conocen pocos detalles sobre la planificación conjunta.
En Santo y en los barrios colindantes, cerca de 2.000 personas han tenido que desplazarse, y las que permanecen allí carecen de agua, alimentos y atención sanitaria. En una semana, Médicos Sin Fronteras ha atendido a unos treinta heridos por disparos o por explosiones de drones.
- La iniciativa salvadoreña plantea la idea de que un despliegue rápido y con poca supervisión sería más eficaz para luchar contra las bandas que una fuerza multilateral.
- Para los países que aportan efectivos a la FRG, la cuestión es más profunda: si un Estado puede enviar sus propias unidades al margen de un marco común, ¿qué sentido tiene participar en una misión basada en un control y unas normas compartidas?
- Trump justificó la intervención afirmando: «Han matado a algunos de los suyos» («They killed some of his people»), dando a entender que los cuatro soldados salvadoreños desaparecidos podrían haber fallecido.
- Bukele compartió la publicación en X y escribió: «Lo confirmo» («Can confirm»).
- La operación podría resultar arriesgada para Bukele, sobre todo si la guerrilla urbana provoca bajas entre las fuerzas salvadoreñas.
- Por el contrario, la neutralización de uno o varios líderes de grupos haitianos podría reforzar la credibilidad del dirigente salvadoreño en lo que respecta a la intervención en el extranjero, en un momento en que varios gobiernos de la región siguen con atención la evolución de la situación en Haití.
Notas al pie
- Marc Caputo, «Trump blesses El Salvador strongman’s troop surge in Haiti», Axios, 30 de octubre de 2026.