La cosecha de patatas en Rusia podría caer este año a su nivel más bajo en al menos un cuarto de siglo. Al 1 de octubre, la cosecha de las grandes explotaciones agrícolas había descendido un 13,8 % con respecto a 2025, y la de las explotaciones individuales, un 5,9 %. 1

  • La producción de los hogares, que representa casi dos tercios del total (65 %), también se reduce en un 6 %.
  • Según las previsiones de la revista, que se basan en la cosecha al 1 de octubre y en el ritmo de cosecha de los dos años anteriores, la producción total podría situarse en 17,8 millones de toneladas este año.

Se prevé que el sector industrial produzca entre 7,5 y 8 millones de toneladas, según la consultora AB-Centre y la Unión de la Patata.

  • Según el Moscow Times, el consumo de los rusos se estima en unos 8,5 millones de toneladas al año, lo que apunta a que habrá que recurrir a las importaciones en la primavera de 2027. 2

La patata es el ingrediente principal de la cocina rusa: con 84 kilos al año por habitante, los rusos se encuentran entre los mayores consumidores del mundo, aunque muy por detrás de Bielorrusia y Ucrania.

  • La patata, presente en gran parte de los platos, ha experimentado fuertes fluctuaciones en su precio desde la invasión de Ucrania, en febrero de 2022, en función de las cosechas.
  • Según las estadísticas oficiales rusas, un kilo de patatas se vendía de media a 51 rublos (unos 60 céntimos de euro) en septiembre.
  • Esto supone un 29 % más que en septiembre de 2025 y aproximadamente un 75 % más que en septiembre de 2022, según un cálculo realizado por la revista a partir de las cifras de Rosstat.

Parte del aumento del precio de la patata se debe a una dinámica cíclica: tras una temporada caracterizada por una cosecha abundante y una bajada de los precios, los agricultores reducen la superficie cultivada, lo que provoca una disminución de la producción y, por lo tanto, automáticamente, un aumento de los precios que hace que su cultivo vuelva a ser más rentable.

  • Desde 2022, el aumento de los precios de las verduras y otros bienes de consumo refleja también el empeoramiento de la situación económica del país y la crisis de los combustibles.
  • De hecho, las elevados tasas de interés aumentan los costos para los productores, mientras que los ataques ucranianos contra las refinerías de petróleo han provocado un aumento del precio de los combustibles y han dado lugar a situaciones de escasez.
  • Estas perturbaciones se reflejan en el precio que pagan los consumidores, cuyo poder adquisitivo apenas ha aumentado este año: un +1,5 % interanual en el segundo trimestre.