Según las previsiones de la Administración Federal Alemana de Vías Navegables y Navegación, se espera que el Rin alcance su nivel de agua más bajo jamás registrado en la estación de Kaub, cerca de Coblenza, en torno al martes 4 de agosto. El viernes 31 de julio se situaba en sólo 26 cm y se prevé que baje hasta los 24 cm a principios de la próxima semana.

El Rin no es el único gran río europeo afectado por la sequía.

  • El caudal medio del Danubio, que atraviesa el territorio de diez países, desde el sur de Alemania hasta el mar Negro, descendió el miércoles 29 a 1.600 metros cúbicos por segundo a su entrada en territorio rumano, es decir, tres veces menos que su media registrada durante el mes de julio (4.700 metros cúbicos por segundo).
  • En Francia, los caudales del Ródano y del Saona también se sitúan en niveles históricamente bajos. En el Ródano, los coeficientes de hidraulicidad mensuales de junio, que oscilan entre 0,46 y 0,65, reflejan una situación de gran déficit en todo el curso del río 1.
  • En Italia, el caudal del Po es cuatro veces inferior a lo habitual en esta época del año, lo que favorece la penetración de agua de mar en el río hasta 20 kilómetros río arriba, el doble que durante los episodios de sequía de la década de 1980.

Estos bajos niveles registrados a escala continental limitan considerablemente la navegación fluvial, que desempeña un papel importante para las industrias químicas, las refinerías de petróleo, las fundiciones de acero o las centrales térmicas de carbón 2. El Rin también conecta centros de producción situados en Alemania, Suiza y Francia con los puertos neerlandeses, entre ellos Róterdam, el primer puerto europeo en cuanto a volumen de mercancías manipuladas.

  • En el Rin, la navegación resulta imposible cuando el nivel del agua desciende por debajo de los 40 cm en la estación de Kaub.
  • Si baja el nivel del agua, los buques reducen la cantidad de mercancías transportadas, lo que suele provocar un aumento de los costes.
  • El precio del transporte de mercancías en barcaza desde Róterdam hasta distintos puntos al sur de Kaub se ha disparado esta semana hasta los 145 euros por tonelada, lo que supone cinco veces más que en el mismo periodo del año pasado (29 euros).

A raíz de los anteriores episodios de sequía, especialmente en 2018, cuando varias instalaciones industriales situadas a orillas del Rin se vieron obligadas a suspender sus actividades, muchas empresas alemanas han reorganizado sus cadenas de suministro dando prioridad a otros medios de transporte, como el transporte por carretera, lo que podría limitar el impacto económico de la bajada de los niveles de agua 3.

  • Según el Instituto de Economía Mundial de Kiel, la bajada de los niveles de agua en Alemania podría provocar una caída del PIB de entre el 0,1% y el 0,2% en el tercer trimestre 4.