La intensificación de los ataques contra objetivos civiles es una tendencia cuantificable de la guerra que libra Rusia contra Ucrania.

  • Según la misión de la ONU en Ucrania, al menos 200 civiles han perdido la vida y 1.234 han resultado heridos entre el 1 y el 24 de septiembre de 2026. En Kiev, se registraron ataques contra civiles durante 16 de los 24 días, una frecuencia «nunca antes registrada en la capital desde el inicio de la invasión a gran escala». 1
  • Según datos de ACLED, analizados por la AFP, entre el 1 y el 18 de septiembre se registraron 118 ataques o series de ataques en la región de Kiev. Esta cifra supera la de cualquier otro mes completo desde 2022, a excepción de marzo de 2022, a pesar de que Rusia se abstuvo de atacar la capital del 5 al 7 de septiembre con motivo de la visita de los enviados especiales de Donald Trump, Steve Wikoff y Jared Kushner. 2
  • Los almacenes, los comercios y las gasolineras situados en las afueras de la capital son objetivos prioritarios, y varias de las víctimas civiles son obreros o ferroviarios.
  • Zelenski declaró el lunes 28 de septiembre que, en una semana, Rusia había lanzado más de 2.200 drones, 1.630 bombas planeadoras y 38 misiles. 3
  • Este aumento se suma al registrado en agosto (372 muertos y 2.349 heridos), lo que eleva el balance de los ocho primeros meses a un 55 % más que en 2025.
  • Entre enero y agosto, el balance asciende a 2.222 muertos y 13.058 heridos, lo que supone un 55 % más que durante el mismo periodo de 2025 y más del doble que en 2024. Las armas de largo alcance (misiles y drones) son las responsables del 47 % de las víctimas. 4

Esta aceleración se produce mientras el frente, bajo la presión de una segunda contraofensiva ucraniana, se estanca.

La moral también se va deteriorando a medida que la guerra se extiende a la economía y al territorio ruso.

  • Según el instituto ruso IKAR, el 81 % de los rusos estaría a favor de que la guerra terminara «ya mañana», lo que supone un récord desde el inicio de la invasión.
  • En junio, solo el 52 % consideraba que el país «iba por buen camino», lo que supone el nivel más bajo desde febrero de 2022, según el Centro Levada.
  • Ese mismo mes, los ataques contra las infraestructuras petroleras fueron el acontecimiento más mencionado por los encuestados (24 %). 5

Es precisamente en medio de estas dificultades donde el régimen podría estar llevando la guerra a una nueva fase. Como señala Yaroslav Trofimov: «La capacidad de Rusia para producir en masa en los últimos meses drones a reacción difíciles de interceptar, y su decisión de desplegarlos principalmente contra las infraestructuras civiles de Kiev, han transformado la naturaleza de esta guerra».

  • Rybar, un canal de Telegram de referencia en los círculos militares rusos, fundado por Mijaíl Zvinchuk, antiguo miembro del servicio de prensa del Ministerio de Defensa, presenta la «guerra de las ciudades» como una estrategia de desgaste económico. 
  • Se trata de convertir a Ucrania en un «activo inútil para sus patrocinadores», que le costaría a Europa más de 50.000 millones de euros al año, sin poder subvencionarse a sí misma. La reconstrucción dejaría de ser rentable («¿por qué reconstruir una terminal en una ciudad donde viven tres veces menos habitantes?»).
  • El objetivo sería que la Unión acabara «dando por perdido el país», incluso en caso de que el conflicto se estancara: «cuanto más eficaces sean los ataques de las fuerzas armadas rusas en el marco de la guerra urbana, más probable será ese desenlace».
  • La cadena reconoce que este objetivo se aleja de los objetivos iniciales de la «operación militar especial». También aclara que la guerra urbana «no debe ser un fin en sí misma, sino que debe formar parte de una estrategia más amplia».

La expresión «guerra de ciudades» tiene su origen en la guerra entre Irán e Irak, que se caracterizó, entre 1984 y 1988, por el bombardeo de las grandes ciudades con el objetivo de minar la moral de la población civil.

  • El especialista en guerra aérea, Robert Pape, distingue entre la coacción mediante la «denegación», que se dirige contra los medios militares del adversario, y la coacción mediante el «castigo», que se dirige contra su población para obligar a su gobierno a ceder. 6
  • Rusia ha arrasado varias ciudades ucranianas desde el inicio de la invasión, entre ellas Mariúpol, que a principios de 2022 estaba destruida en más de un 80 %, pero también Bajmut, Avdiivka o Chasiv Yar, en la región de Donetsk.
Notas al pie
  1. Misión de Vigilancia de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ucrania (HRMMU), «Russian Attacks Against Ukraine Have Reached a New Level of Intensity, Sowing More Death, Fear and Devastation Across the Country», comunicado de prensa, 24 de septiembre de 2026.
  2. Institute for the Study of War, Russian Offensive Campaign Assessment, 5 y 6 de septiembre de 2026.
  3. Volodimir Zelenski, canal oficial de Telegram, 27 de septiembre de 2026.
  4. Misión de Vigilancia de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ucrania (HRMMU), «Russian Attacks Against Ukraine Have Reached a New Level of Intensity, Sowing More Death, Fear and Devastation Across the Country», comunicado de prensa, 24 de septiembre de 2026.
  5. Maria Snegovaya y Jade McGlynn, «Russian Attitudes Are Shifting as the War’s Effects Come Home», Center for Strategic and International Studies, 7 de julio de 2026.
  6. Robert A. Pape, Bombing to Win: Air Power and Coercion in War, Ithaca, Cornell University Press, 1996.