El acuerdo, que se viene negociando desde hace varios años —ya desde la administración de Biden—, fue aprobado a finales de la semana pasada por Donald Trump. 1 Podría ser firmado hoy mismo por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y su homólogo saudí, Abdulaziz bin Salman Al Saud.
- Este acuerdo allanaría el camino para que empresas estadounidenses construyeran reactores nucleares en Arabia Saudita y podría prever, tras un periodo de estudio de dos años, la construcción en el reino de una instalación de enriquecimiento de uranio.
- A diferencia de un acuerdo similar firmado por la administración de Bush con los Emiratos Árabes Unidos en 2009, Riad no estaría sujeta a las mismas condiciones restrictivas, en particular la firma de un protocolo adicional con la Agencia Internacional de la Energía Atómica.
- El proyecto podría, a largo plazo, permitir a Arabia Saudita dotarse de armas nucleares, una perspectiva que suscita especial inquietud en Israel, el único país de la región que cuenta con ellas. 2
El príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, había declarado en 2018: «Arabia Saudita no desea dotarse de la bomba atómica, pero no cabe duda de que, si Irán llegara a desarrollar una, haríamos lo mismo tan pronto como fuera posible».
- Las autoridades estadounidenses afirman que Washington impediría que el uranio enriquecido se desviara con fines militares y garantizaría que el combustible gastado procedente del reactor no pudiera ser reprocesado para fabricar una bomba.
- La Casa Blanca también ve en ello una forma de impedir que China y Rusia ocupen ese papel en lugar de Estados Unidos: Rosatom, la empresa nuclear pública rusa, ya había firmado acuerdos preliminares con Riad en 2015 y, posteriormente, en 2017.
Este acuerdo podría permitir a la administración de Trump reforzar su relación con Arabia Saudita, que se ha visto debilitada por la guerra contra Irán y las represalias de Teherán en la región. En septiembre, antes del inicio del conflicto, Riad había firmado con Pakistán un acuerdo de defensa que incluía una cláusula de defensa mutua, lo que situaba de facto al reino bajo el paraguas nuclear de Islamabad.
- A diferencia del acuerdo que se estuvo discutiendo bajo la administración de Biden, la Casa Blanca no le pediría a Riad que normalizara sus relaciones con Israel a cambio, aunque ese era uno de los principales objetivos de Trump.
- Parece que el gobierno republicano ve en ello, sobre todo, una oportunidad económica para las empresas estadounidenses, que podrían obtener varias decenas de miles de millones de dólares para la construcción de infraestructuras.
- La energía nuclear generada podría permitir al reino destinar una mayor parte de su producción petrolera a la exportación, y así aumentar sus ingresos, pero también abastecer a los centros de datos para entrenar y alimentar modelos de inteligencia artificial.
Notas al pie
- Michael R. Gordon y Stephen Kalin, «Trump Approves Landmark Nuclear Deal With Saudi Arabia in Big Win for Kingdom», The Wall Street Journal, 21 de julio de 2026.
- Natan Odenheimer y Aaron Boxerman, «Expected U.S.-Saudi Nuclear Deal Fuels Israeli Concerns of Regional Arms Race», The New York Times, 22 de julio de 2026.