El miércoles 3 de junio, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó a los dos países que representarán a Europa Occidental durante dos años como miembros no permanentes del Consejo de Seguridad, junto a los cinco miembros permanentes (Estados Unidos, China, Francia, Reino Unido y Rusia).
Tres países se presentaban como candidatos para esos dos puestos: Alemania, Austria y Portugal.
- Hasta ahora, Alemania siempre había sido elegida cuando se había presentado a este tipo de votaciones.
- Desde la reunificación, en 1990, Berlín ha obtenido este estatus en cuatro ocasiones: en 1995-1996, en 2003-2004, en 2011-2012 y en 2019-2020.
- Si se suman los cuatro años que Alemania Occidental pasó en el Consejo de Seguridad, en 1977-1978 y luego en 1987-1988, Berlín ha formado parte del órgano ejecutivo de la ONU durante un total de 12 años.
Este año, la decisión revistió una importancia especial para el canciller Friedrich Merz, que atraviesa grandes dificultades en el ámbito nacional y que pretende hacer del regreso con fuerza de Alemania a la escena geopolítica uno de los hitos clave de su mandato.
- Merz había enviado a Johann David Wadephul, el ministro de Asuntos Exteriores, a Nueva York para dirigir personalmente la campaña de Alemania.
- Antes de la votación, se reunió con nada menos que 80 representantes de los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas.
Para ser elegido, hay que obtener dos tercios de los votos, es decir, 127 votos.
- Portugal obtuvo 134 votos, Austria 131 y Alemania sólo 104.
- Lisboa y Viena se incorporarán así al Consejo de Seguridad entre 2027 y 2029.
Dado que la votación fue secreta, se desconoce quién ha asestado este revés a Alemania y por qué motivo. Según la mayoría de los observadores, la causa principal sería el firme apoyo prestado por Berlín al Gobierno israelí tras el ataque terrorista de Hamás de octubre de 2023, así como su negativa a condenar los abusos cometidos por Israel en Gaza y Cisjordania.