Antes del inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania en 2022, Alemania destinaba más de una quinta parte (21%) de sus compras de material militar a armamento y sistemas de nueva generación: drones aéreos, terrestres y navales, software de inteligencia artificial para la toma de decisiones, armas de energía dirigida… Era siete veces más que Polonia, que sólo dedicaba a ello el 3% de sus compras.

Aunque Berlín ha aumentado considerablemente su gasto militar, la proporción de los sistemas que desempeñan un papel fundamental en los conflictos actuales —en particular en Ucrania— en el total de sus compras se ha reducido a la mitad.

  • Según los datos del Instituto de Economía Mundial de Kiel, Alemania destinó el 9% de sus compras de material militar realizadas entre 2024 y enero de 2026 a estos nuevos sistemas y tecnologías 1.
  • Es menos que el Reino Unido y Polonia, cuyas cuotas de compra de tecnología militar avanzada durante el mismo periodo fueron del 11% y del 16%, respectivamente.
  • No obstante, las inversiones militares alemanas en tecnologías disruptivas se han mantenido estables en términos absolutos durante el período 2020-2025.

Los datos del Instituto de Kiel indican que las estrategias de rearme emprendidas por los países europeos desde 2022 difieren considerablemente de un Estado a otro.

  • En Polonia, el Gobierno ha multiplicado por ocho el importe destinado a la adquisición de armas y sistemas cuya eficacia ha quedado demostrada desde 2022 en Ucrania: drones, sistemas basados en inteligencia artificial, comunicaciones por satélite, inteligencia en tiempo real…
  • Al mismo tiempo, Varsovia también ha incrementado sus compras de sistemas más convencionales —carros de combate, vehículos blindados, aviones de combate, artillería…— con una estrategia de volumen, recurriendo sobre todo a proveedores estadounidenses y surcoreanos, en particular para sus carros de combate K2.
  • Así, el ejército polaco ha realizado pedidos para la entrega de 726 carros de combate desde 2020, frente a los 200 de Francia, los 148 del Reino Unido y los 123 de Alemania.

Alemania realizó el año pasado contratos públicos militares por un valor de 85.000 millones de euros, es decir, más que el Reino Unido (25.000 millones) y Polonia (21.000 millones) juntos. Sin embargo, Berlín tiene dificultades para aplicar las lecciones aprendidas de la guerra en Ucrania en su estrategia de adquisición de material militar.

  • El fuerte aumento de las compras de armas y equipamiento militar tras el «Zeitenwende» de Olaf Scholz, en febrero de 2022, se destinó principalmente a las plataformas ya existentes y a la renovación de las existencias de munición.

Sin embargo, China y Estados Unidos están realizando importantes inversiones en las tecnologías y los sistemas que se utilizan sobre el terreno, especialmente en Ucrania e Irán, como los drones.

  • Así, la Administración Trump ha solicitado al Congreso 75.000 millones de dólares para reforzar su capacidad en materia de drones.
  • Por su parte, China presentó en diciembre el mayor modelo de dron «nave nodriza» del mundo, el Jiutian, capaz de transportar hasta 100 drones en miniatura, potencialmente kamikazes.
Notas al pie
  1. Guntram B. Wolff, Johannes Binder y Thomas Morgan, «Leading in spending, lagging in innovation: German defence procurement compared to the UK and Poland», Instituto de Economía Mundial de Kiel, 11 de mayo de 2026.