Georgia es, sin duda, el swing state en el que son más agudos los temores relacionados con el recuento de votos y la certificación de los resultados de las elecciones del 5 de noviembre en caso de victoria de Kamala Harris. Hace cuatro años, Joe Biden se convirtió en el primer demócrata en ganar el estado desde 1992 por un margen de sólo el 0.24%, el margen más estrecho de las elecciones, lo que llevó a Georgia a realizar dos recuentos.