En Estados Unidos, la actividad económica se vio frenada en el último trimestre de 2025 por el cierre del Gobierno federal —el más largo de la historia, con una duración de 43 días—, en octubre y noviembre, alimentado por la intransigencia de los representantes republicanos ante las reivindicaciones demócratas durante las negociaciones presupuestarias.

  • Los resultados de la economía estadounidense fueron sorprendentemente buenos en el tercer trimestre, con un crecimiento del 4,4% en tasa interanual.
  • Este nivel llevó a Donald Trump a destacar la solidez de la coyuntura estadounidense, afirmando que Estados Unidos tenía entonces «la economía más próspera del mundo».
  • Pero debido a este mal cuarto trimestre, el crecimiento del PIB para todo el año 2025 se sitúa sólo en el 2,2%, lo que supone una desaceleración con respecto al 2,8% observado en 2024 y al 2,9% registrado en 2023, bajo la administración Biden.

Si lo analizamos más detenidamente, el crecimiento estadounidense en 2025 se basa principalmente en el aumento del consumo de los hogares (+1,5 puntos), el incremento de la inversión empresarial (+0,8) y la significativa recuperación del comercio exterior (+0,5). Sin embargo, se ha visto frenado en 0,4 puntos por la disminución del gasto federal y la caída de la inversión inmobiliaria (-0,2).

Las cifras de la evolución de los ingresos de los hogares permiten comprender el creciente descontento de una parte de la población estadounidense, reflejado en las encuestas.

  • Mientras que los salarios sólo aumentaron un 1,7%, los impuestos subieron un 5,4% el año pasado.
  • En realidad, fueron sobre todo las transferencias sociales públicas, en fuerte aumento, las que sostuvieron los ingresos de los hogares y les permitieron crecer un 2% el año pasado.
  • Sin contar las transferencias públicas, los ingresos de los hogares estadounidenses disminuyeron un 1,6% en 2025.

Si los hogares estadounidenses, a pesar de este ligero aumento de sus ingresos, aumentaron su consumo un 2,7%, fue a costa de recortar sus ahorros, que se redujeron un 17% en un año. Una tendencia similar en 2026 podría tener repercusiones en los candidatos republicanos en las elecciones de mitad de mandato de noviembre.