La ausencia de escándalos constituye un éxito
Tras las agitadas visitas de Zelenski en febrero y del presidente sudafricano Cyril Ramaphosa en mayo, los observadores alemanes temían cualquier chispa que pudiera encender la discusión entre Trump y el canciller alemán.
- El presidente estadounidense ha encontrado en Friedrich Merz a un atlantista convencido, partidario declarado del aumento del gasto en defensa, que se ha declarado abierto a un debate franco sobre las relaciones comerciales para resolver la grave crisis arancelaria iniciada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca en enero.
- Los dos líderes, que ya habían mantenido varias conversaciones telefónicas, tuvieron un primer encuentro cordial, aunque hay que señalar que el canciller se mantuvo muy al margen del presidente estadounidense.
- Paradójicamente, fue Elon Musk y no Friedrich Merz quien acaparó la atención de la prensa, ya que el director ejecutivo de X, Tesla y SpaceX se opone ahora violentamente al presidente en relación con la nueva ley presupuestaria presentada por la Casa Blanca.
El encuentro fue interpretado mayoritariamente por la prensa y la clase política alemana como un éxito, sobre todo gracias a la ausencia de escándalos y a la calma mostrada por el canciller ante los comentarios del presidente estadounidense.
- Así, cuando Friedrich Merz recordó la proximidad del 81.º aniversario del desembarco de Normandía, el 6 de junio de 1940, Donald Trump subrayó que no era un buen día para los alemanes. Imperturbable, el canciller agradeció al pueblo estadounidense haber liberado a Europa y a su país de la dictadura nazi.
- El presidente estadounidense también se congratuló por el notable aumento del gasto en defensa, al tiempo que comentaba irónicamente la frase del general Douglas MacArthur, que aconsejaba «no dejar nunca que Alemania se rearme».
Donald Trump pareció satisfecho con el regalo del canciller: el acta de nacimiento de Friedrich Trumpf, abuelo del presidente, presentada en un marco dorado —el color preferido del presidente estadounidense— y traducida al inglés. Friedrich Trumpf nació en Bad Dürkheim, en el Palatinado bávaro, en 1869.
- El nuevo Gobierno alemán ha evitado cualquier acción que pudiera interpretarse como una provocación hacia Washington durante su primer mes, intentando a toda costa apaciguar al presidente estadounidense.
- Así, la entrega de misiles de crucero de largo alcance Taurus a Ucrania, mencionada por Friedrich Merz durante la campaña electoral, aún no se ha confirmado (el SPD, socio minoritario de la coalición, se opone a esta medida).
- No obstante, el canciller anunció que Alemania ayudará a Ucrania a producir misiles sin restricciones de alcance en su territorio.
A pesar de la ausencia de grandes anuncios, se produjo un momento destacado cuando se le preguntó sobre la guerra en Ucrania. El canciller rechazó la analogía entre Putin y Zelenski establecida por Trump, subrayando que los ataques llevados a cabo por Ucrania no están dirigidos contra civiles, sino únicamente contra objetivos militares.
- El éxito de esta reunión también se mide por las reacciones de la oposición. Varios diputados de Bündnis 90/Die Grünen elogiaron la calma del canciller, mientras que la AfD, que no suele escatimar críticas a Friedrich Merz, no logró provocar una confrontación que justificara su propia estrategia de vasallaje frente a la Administración Trump.
Merz, un Außenkanzler frente a las realidades internas
Durante su primer mes en el poder, el nuevo canciller se ha enfrentado principalmente a cuestiones de política exterior y europea.
- A pesar de los temores relacionados con su falta de experiencia, Friedrich Merz se ha impuesto como interlocutor central en todos los temas.
- La relación franco-alemana parece revitalizada, como lo demuestra la multiplicación de iniciativas y hojas de ruta. El vínculo transatlántico, tan importante para Berlín, está ahora consolidado y el diálogo con Varsovia es tranquilo y productivo.
Por el contrario, Merz ha dejado hasta ahora a sus ministros el papel protagonista en la política interior.
- La lucha contra la inmigración ilegal, prioridad de la campaña, se ha traducido en un programa de cierre de fronteras.
- El ministro del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), ha establecido la devolución sistemática de los solicitantes de asilo por parte de la policía federal, que controla todos los vehículos que entran en el territorio.
- A pesar de que un tribunal administrativo de Berlín ha declarado ilegales tres devoluciones en frontera sin audiencia previa, ya que los funcionarios no habían determinado previamente qué país de la Unión era responsable de su procedimiento de asilo, el Gobierno ha optado por interpretar el acto jurídico como un caso aislado que no pone en tela de juicio la práctica establecida, y los controles continúan.
- En el plano económico, mientras el crecimiento alemán sigue siendo negativo y las cifras de desempleo e inversión siguen siendo preocupantes, la política presupuestaria podría ser uno de los próximos temas clave.
- El Ministerio de Finanzas, dirigido por Lars Klingbeil (SPD), está en primera línea desde el anuncio del proyecto de ley de desgravación fiscal denominado «impulso a la inversión» (Investitions-Booster).
- Esta legislación prevé principalmente recortes en los impuestos de sociedades. Según la oposición, también debilita el margen de maniobra de los municipios.