El vórtice polar estratosférico, una vasta circulación invernal que se extiende sobre cada uno de los polos, suele desintegrarse a finales de enero. Este año, varios modelos meteorológicos indican que podría colapsar ya en los próximos días, lo que lo convertiría en el colapso más precoz jamás registrado y podría provocar, en las semanas siguientes, una afluencia de aire ártico hacia Norteamérica y Europa 1.

  • Una ola de frío precoz podría afectar a las reservas europeas de gas natural, que se encuentran en su nivel más bajo en esta época del año desde que Gas Infrastructure Europe (GIE) comenzara a recopilar datos en 2011.
  • A 1 de noviembre, las capacidades de almacenamiento de la Unión solo estaban ocupadas en un 74,6%, frente al 82,8% del año pasado y al 95,2% de 2024.

En un informe publicado hoy, martes 3 de noviembre, la Agencia Internacional de la Energía estima que unas temperaturas invernales más frías de lo habitual en Europa, junto con un cierre del estrecho de Ormuz hasta finales de marzo, podrían aumentar el consumo de gas en los edificios en más de un 10%, y en un 7% en el sector eléctrico entre noviembre y marzo, en comparación con el invierno pasado 2.

  • En la industria, los elevados precios provocarían un descenso del 15% en el consumo, lo que supondría una caída de la demanda similar a la registrada durante la crisis energética de 2022-2023, tras la invasión rusa de Ucrania.
  • El precio del megavatio-hora de gas había superado entonces los 330 euros en agosto de 2022, lo que supone un aumento de más del 1.000% con respecto al año anterior.

En su escenario más desfavorable, la AIE estima que las reservas europeas de gas podrían caer por debajo del 10% de su capacidad a principios de marzo de 2027 y terminar el invierno en el 7%. Se trataría del nivel más bajo jamás registrado; ni siquiera en marzo de 2022 el nivel había bajado del 25%.

  • A ese nivel, la capacidad de extracción de los emplazamientos de almacenamiento subterráneo se vería reducida debido a la disminución de la presión en los depósitos.
  • Una ola de frío tardía, unida sobre todo a una escasa producción de energía eólica, podría aumentar el riesgo de volatilidad de los precios y de interrupciones en el suministro, lo que afectaría a las industrias y a los presupuestos de los hogares.
Notas al pie
  1. Joe Wertz y Mary Hui, «Record-Early Polar Vortex Collapse Puts Energy Traders on Alert», Bloomberg, 2 de noviembre de 2026.
  2. Global Gas Security Review 2026, Agencia Internacional de la Energía, 3 de noviembre de 2026.