El gobierno estadounidense ha convertido la diversificación de su suministro de tierras raras en uno de los ejes fundamentales de su actuación geopolítica. En concreto, el gobierno ha adquirido participaciones (ya formalizadas o aún condicionales) en unas treinta empresas desde 2025, nueve de las cuales están especializadas en la extracción, el refinado o la transformación de minerales, entre ellas MP Materials —con la que el Pentágono firmó el verano pasado un contrato por valor de varios miles de millones de dólares— y Lithium Americas.
- El gobierno republicano también ha firmado un acuerdo de colaboración con Korea Zinc para construir un complejo de fundición y refinado de minerales críticos en Tennessee, y ha invertido 150 millones de dólares en acciones preferentes de Atlantic Alumina Co.
- El presidente estadounidense también ha firmado varios decretos para reforzar las cadenas de suministro de tierras raras, en particular acelerando los procesos de evaluación medioambiental de los proyectos mineros.
- A principios de agosto, Washington cerró un acuerdo de préstamo condicional por valor de 400 millones de dólares con Sunrise Energy, una empresa australiana que está desarrollando una mina de escandio.
Sin embargo, la estrategia estadounidense presenta algunas deficiencias.
- Las inversiones se centran principalmente en los elementos de tierras raras ligeras —neodimio, praseodimio, cerio y lantano—, cuya importancia estratégica es menor que la de los elementos de tierras raras denominados «pesados», como el disprosio y el terbio. 1
- Estos últimos son, sobre todo, imprescindibles para los imanes permanentes de alta temperatura que se utilizan en vehículos eléctricos, aerogeneradores marinos y sistemas de defensa de última generación.
- Aunque MP Materials ha anunciado que aumentará su capacidad de separación de tierras raras pesadas en su planta de Mountain Pass, en California, esta seguirá dependiendo de materias primas importadas que, en la actualidad, proceden casi exclusivamente de China o de Myanmar.
Según Washington, la inversión más prometedora para reducir esta dependencia sería la de la empresa estadounidense USA Rare Earth, que en abril cerró un acuerdo por valor de 2.800 millones de dólares para adquirir la mina brasileña de Serra Verde, situada en el estado de Goiás.
- Se trata de la única mina fuera de Asia que explota a escala comercial un yacimiento de arcillas iónicas capaz de producir las cuatro tierras raras magnéticas (neodimio, praseodimio, disprosio y terbio), incluidos los elementos pesados.
- Un acuerdo firmado paralelamente establece una entidad especial —de la que el Pentágono es uno de los principales inversores, con 750 millones de dólares—, 2 que comprará, durante un periodo previsto de 15 años, la totalidad de la producción de la fase I de la mina, con precios mínimos garantizados.
- No obstante, USA Rare Earth tardará varios años en desarrollar una cadena de suministro integrada verticalmente capaz de competir con las empresas chinas.
Estos yacimientos de arcillas iónicas, necesarios para la formación de estos elementos, se han considerado durante mucho tiempo como algo casi exclusivo del sur de China y de la región limítrofe de Kachin, en Myanmar. Sin embargo, un estudio publicado el año pasado identifica estas mismas formaciones geológicas en varios países más, entre ellos Brasil, Madagascar, Australia, Uganda y Chile. 3
Notas al pie
- Jason Bedford, «Rare Earths and Industry: Why Dependence on China Endures», Instituto de Asia Oriental, Universidad Nacional de Singapur, EAI Background Brief n.º 1843, noviembre de 2025.
- «USA Rare Earth (Nasdaq: USAR) Announces Completion of Upsized $1.55 Billion Capitalization of the U.S. Government-Backed Special Purpose Vehicle (SPV) for Serra Verde Offtake», GlobeNewsWire, 24 de agosto de 2026.
- RUSSO, Samantha C., GONZÁLEZ-ÁLVAREZ, Ignacio, COCKER, Helen A., et al., «The fundamentals of rare earth element ion adsorption clay deposits: A mineral systems approach for exploration», Journal of Geochemical Exploration, 2025, vol. 278, p. 107845.