Polonia acaba de sufrir la ola de calor más intensa jamás registrada.
- Según el Instituto de Meteorología y Gestión del Agua (IMGW), el termómetro alcanzó este domingo 28 de junio los 40,5 °C, lo que supone un nuevo récord nacional absoluto desde el inicio de los registros meteorológicos modernos. El récord anterior, de 40,2 °C, se remontaba al 29 de julio de 1921.
- Las temperaturas más altas se registraron en el oeste del país, especialmente en Słubice, Zielona Góra, Gorzów Wielkopolski, Poznań y Wrocław, donde las máximas oscilaron entre los 37 y los 40 °C. El IMGW ha declarado la alerta roja o naranja en gran parte del territorio.
- La anomalía es espectacular: las temperaturas máximas de la temporada suelen situarse entre los 23 y los 26 °C.
En un país en el que prácticamente cualquier tema da lugar a una confrontación política, esta ola de calor histórica ha quedado prácticamente al margen del debate. La mayoría de los responsables políticos han ignorado el tema o, en su caso, lo han abordado desde un punto de vista puramente operativo.
- Las comunicaciones oficiales se han centrado principalmente en los aspectos logísticos: alertas del IMGW, recomendaciones sanitarias, distribución de agua, protección de las personas mayores, adaptación del transporte o vigilancia de la red eléctrica. Así fue como se abordó el tema en prácticamente todos los medios de comunicación, y también por parte del primer ministro Donald Tusk, quien se limitó a publicar en X: «Por favor, tengan cuidado, especialmente con los más jóvenes y los mayores. Este fin de semana, el sol no va a dar tregua».
- Por el contrario, los principales responsables políticos dedicaron sus intervenciones a otros temas. El ex primer ministro del partido Derecho y Justicia (PiS, CRE), Mateusz Morawiecki, habló del Mundial y de las tensiones entre Polonia y Ucrania en torno a la UPA; Sławomir Mentzen (Confederación, PfE/ENS) destacó al candidato de su partido a las elecciones municipales de Cracovia y criticó la normativa europea; Adrian Zandberg (Razem, GUE) prosiguió con sus ataques contra el Gobierno y el PiS en materia económica e institucional, Włodzimierz Czarzasty (La Izquierda, S&D) aprovechó el buen tiempo para dar un paseo por la costa del Báltico en Świnoujście.
- El Ministerio de Clima y Medio Ambiente se ha centrado principalmente en informar sobre el riesgo de incendios forestales. La ministra Paulina Hennig-Kłoska se limitó a compartir en X un artículo de opinión en el que se señalaba que la vegetación es mejor que el aire acondicionado en la ciudad.
- Más allá de las figuras políticas, las redes sociales polacas se han mantenido muy tranquilas. Puede que algunos casos de trenes sin aire acondicionado hayan causado cierto malestar, pero nada ha dado lugar a los acalorados debates sobre el aire acondicionado que se han visto, por ejemplo, en Francia.
Por lo tanto, el debate público polaco no ha abordado esta cuestión. Sin embargo, este silencio contrasta con las previsiones de los climatólogos, que indican que las olas de calor deberían volverse mucho más frecuentes en las próximas décadas.
- Según los datos del IMGW, la temperatura media en Polonia ya ha aumentado más de 2 °C desde mediados del siglo XX, a un ritmo superior a la media mundial 1. El calentamiento es especialmente acusado en el oeste del país: algunas estaciones registran un aumento de hasta 0,77 °C por década, frente a los aproximadamente 0,53 °C por década en la costa del Báltico.
- La OCDE estima que, en Polonia, el número anual de días en los que la temperatura supera los 25 °C debería pasar de 29 días (media de la última década) a 52 días entre 2070 y 2099 2. Además, más del 15% de los trabajadores polacos ya afirman sufrir molestias relacionadas con el calor en su lugar de trabajo.
- Polonia se ha visto afectada recientemente por fenómenos meteorológicos extremos, como las inundaciones de septiembre de 2024 en el suroeste, que causaron varias víctimas mortales y importantes daños materiales, lluvias torrenciales en 2020 que afectaron a una instalación de almacenamiento de carbón, y una ola de calor en 2015 que obligó al gestor de la red eléctrica a limitar el consumo de algunas grandes industrias para preservar la estabilidad del sistema. El verano pasado, el Vístula estaba tan seco en Varsovia que casi se podía cruzar a pie.
- El país cuenta con una Estrategia nacional de adaptación al cambio climático, a la que se suman numerosos planes municipales de adaptación. No obstante, la OCDE ha señalado en su último informe que «una actualización de la estrategia nacional de adaptación, que incluya indicadores clave de rendimiento y un calendario que permita una medición cuantificable de los resultados globales, puede contribuir a mejorar la coherencia de las políticas de adaptación sectoriales».
Notas al pie
- Climate of Poland 2024, Instytut Meteorologii i Gospodarki Wodnej, julio de 2025.
- Estudios económicos de la OCDE: Polonia 2025, OCDE, febrero de 2025.