Según un informe publicado el lunes 8 de junio por el Peterson Institute for International Economics (PIIE), la guerra contra Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz podrían provocar una desaceleración del crecimiento mundial y contribuir a un aumento de la inflación.

No obstante, la magnitud del impacto económico se distribuirá de forma desigual entre las grandes economías.

  • En un escenario de crisis temporal, caracterizado por unos precios elevados de la energía durante un año, se prevé que el PIB de Estados Unidos sea un 1,2% inferior en 2026 con respecto a las previsiones de 2023, y el de Europa Occidental, un 1,6% inferior 1.
  • Las economías asiáticas serían, aparte de los países del Golfo, las más afectadas: China perdería un 1,8% del PIB este año, Japón un 1,7%, Malasia un 2% e India hasta un 3,1%.
  • En los países de Oriente Medio y el norte de África, el PIB sería un 12,4% inferior al previsto para 2023.

El escenario de crisis prolongada, en el que los precios de la energía (petróleo crudo, productos petrolíferos refinados y GNL) se mantendrían elevados hasta 2028, revela una distribución similar del impacto económico de la crisis provocada por la guerra contra Irán.

  • Se prevé que el PIB de Estados Unidos disminuya un 1,1% este año con respecto al escenario de referencia y un 0,6% en 2027.
  • Es una cifra muy inferior a la del resto del mundo, cuyo PIB se reduciría un 2,6% este año y un 1,6% el año que viene.

Por lo tanto, Estados Unidos es el país cuya economía está menos expuesta a la crisis energética provocada por el cierre del estrecho de Ormuz, sobre todo debido a su importante producción de petróleo y gas, así como a sus vastas reservas.

  • Aunque China cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo, la desaceleración del crecimiento mundial tendrá un impacto negativo en la demanda de sus exportaciones.
  • En los países emergentes, es sobre todo el aumento del precio de los fertilizantes lo que debería repercutir en la economía, debido al importante peso que tiene la agricultura en la generación de riqueza.

Por su parte, los países europeos son vulnerables debido a la elevada proporción de importaciones en su consumo energético: hasta un 92% en Italia en el caso del petróleo, un 81% en Alemania y un 73% en Francia.

  • Por su parte, Estados Unidos depende de las importaciones de petróleo para cubrir menos de la mitad de su consumo (46,2%).
  • En el caso de los productos petrolíferos refinados, esta cifra es sólo del 11,4%, y del 0,1% para el GNL, frente al 60,5% y el 80,4% en Francia.
Notas al pie
  1. Warwick J. McKibbin, Marcus Noland y Geoffrey Shuetrim, Global economic implications of the 2026 Middle East war, Peterson Institute for International Economics (PIIE), 8 de junio de 2026.