Varias fuentes informan de la infiltración, en los últimos días, de un grupo de reconocimiento y sabotaje (DRG) ruso a menos de dos kilómetros de las primeras viviendas de Kramatorsk, en la región de Donetsk. 1 La ciudad forma parte, junto con Sloviansk y Kostiantynivka, del «cinturón de fortalezas» que ha permitido a Kiev frenar hasta ahora el avance ruso en la región.
- Los mapas, que siguen en tiempo casi real los movimientos en el frente, sitúan a los combatientes a unos 14 kilómetros de la ciudad, frente a los aproximadamente 17 kilómetros de principios de año.
- Aunque este lento ritmo de avance pone de manifiesto las dificultades de Moscú para ganar terreno en este sector del frente, la ciudad se encuentra ahora al alcance de la artillería y los drones rusos.
- En las últimas semanas, el número de víctimas civiles se ha multiplicado. Según una vecina, la omnipresencia de los drones obliga a los soldados ucranianos —para quienes la ciudad servía de base de retaguardia entre dos despliegues— a llevar un arma en todo momento. 2
Muchos analistas consideran que el sector de Kramatorsk es el más importante del frente para Kiev. A diferencia del sur del país, donde el ejército logró recuperar más de 700 km² de territorio a las fuerzas rusas durante el primer semestre, la dinámica en esta parte del Donbás favorece a Rusia.
- El reciente empeoramiento de la situación en los alrededores de Kramatorsk y Sloviansk ha llevado al mando ucraniano a reforzar discretamente sus posiciones enviando allí, a principios de julio, la 46.ª brigada aeromóvil.
- Esta unidad, que ha pasado varios años combatiendo en el sureste de Ucrania, participó en la contraofensiva lanzada en febrero, contribuyendo, según el analista David Axe, a estabilizar el frente en un sector que antes era muy delicado para Kiev. 3
Su despliegue en los alrededores de Kramatorsk no parece indicar que se vaya a producir un intento de contraofensiva.
- Su función consistiría más bien en proteger la retirada de otras unidades desde las afueras de Chassiv Yar, una ciudad situada a 20 kilómetros al sureste de Kramatorsk, que ahora está ocupada casi en su totalidad por el ejército ruso.
La perspectiva de un avance lento pero continuo hacia Kramatorsk podría influir en la negativa de Putin a entablar negociaciones de paz con Ucrania. Durante la visita de Witkoff y Kushner a Moscú, el domingo 6 de septiembre, Putin habría señalado a los emisarios estadounidenses que su ejército estaba logrando «avances tangibles» en el frente y que pronto alcanzaría sus «objetivos», según su asesor Yuri Ushakov.
Así pues, hay dos factores principales que parecen empujar a Putin a rechazar cualquier acuerdo:
- la convicción de que una paz considerada desfavorable podría amenazar su poder —al parecer, le habría dicho a uno de sus allegados: «Me van a ahorcar», en referencia a las élites rusas—;
- y la confianza en la capacidad de su ejército para ampliar progresivamente su control sobre el Donbás, de modo que, a la larga, el reconocimiento del control ruso sobre la región deje de ser un tema de negociación con Kiev.
Los datos cartográficos de Deep State, un grupo de analistas ucranianos, sugieren que Moscú tardaría entre cuatro y cinco años en tomar todas las regiones de Donetsk y Lugansk. Para Kiev, el riesgo es que la caída de Kramatorsk y Sloviansk, por lenta que sea —Moscú tardó dos años en tomar la ciudad de Pokrovsk—, provoque una aceleración del avance ruso hacia el norte.
Notas al pie
- Publicación de AMK Mapping en X, 7 de septiembre de 2026.
- Ivana Kottasová, «Ukraine’s battlefield optimism is ebbing as Russia threatens its ‘fortress belt’», CNN, 9 de septiembre de 2026.
- David Axe, «Ukraine is sending its winning brigades to where the fighting is worst. The 46th just turned up outside Kramatorsk», Euromaidan Press, 8 de septiembre de 2026.