Según los datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), desde el inicio del verano, el 21 de junio, se han quemado más de 160.000 hectáreas en Europa. En lo que va de año, esta cifra asciende a 275.000 hectáreas, lo que supone el doble de la media registrada en el periodo 2006-2025 en esta misma época del año (138.000).

  • Más de la mitad (56 %) de la superficie quemada en Europa se concentra en la Península Ibérica, de la cual el 45 % corresponde a España.
  • Italia (48.000 hectáreas) y Francia (46.000 hectáreas) son los dos países europeos más afectados después de España (125.000 hectáreas).
  • No obstante, la superficie quemada acumulada en Europa desde el 1 de enero sigue siendo inferior al récord de 561.000 hectáreas alcanzado en 2022 en esta misma época del año.

Estos incendios se ven favorecidos por las repetidas olas de calor que azotan el continente desde hace varias semanas, así como por la sequía del suelo.

  • Según un estudio publicado el jueves 23 de julio por la red científica World Weather Attribution, una sequía tan grave como la que se observa actualmente en Europa occidental es cinco veces más probable debido al cambio climático. 1
  • El calentamiento de la atmósfera, por sí solo, aumenta el riesgo de sequía, incluso en zonas donde las precipitaciones se mantienen estables, un fenómeno que en Europa del Este se ve agravado por un déficit de lluvia.

El año 2026 es especialmente propicio para los incendios forestales en Europa Occidental, ya que la sequía se ha producido dos meses antes que en 2022.

  • El invierno ha sido bastante húmedo, lo que ha favorecido el crecimiento de la vegetación.
  • Cuando la sequía se instaló en primavera y luego en verano, esa misma vegetación, que se había vuelto abundante, se secó, lo que proporcionó un combustible propicio para la propagación de los incendios. 2

El aumento y la agravación de los fenómenos de sequía en Europa se deben a dos factores: los cambios en la circulación atmosférica y los cambios termodinámicos —un calentamiento de fondo que aumenta la demanda de evaporación y afecta a las precipitaciones—, provocados por el cambio climático.

  • La sequía ya está teniendo un impacto considerable en las cosechas: este año podrían perderse hasta 10 millones de toneladas de cereales en Europa a causa de la ola de calor de junio, mientras que Francia prevé su peor cosecha de maíz en medio siglo.
  • La Energy and Climate Intelligence Unit (ECIU) estima que la ola de calor de junio provocó unas pérdidas en las cosechas de trigo, cebada, maíz y otros cereales que se calculan en cerca de 2.000 millones de euros. 3
Notas al pie
  1. Sarah Kew, Mariam Zachariah et al., «Increasingly hot Europe faces more severe droughts and growing challenges for water and land management», World Weather Attribution, 23 de julio de 2026.
  2. Damian Carrington, «Climate crisis-driven heat ‘sucking soils dry’ as extreme drought hits Europe», The Guardian, 23 de julio de 2026.
  3. Susannah Savage, «European heatwave wiped €2bn from value of grain crop, analysis estimates», Financial Times, 22 de julio de 2026.