Se trata de una de las posibles consecuencias más significativas de la campaña aérea contra las instalaciones rusas de producción y refinado de petróleo: según el experto ucraniano Iván Marshenkov, si no se reanuda la producción en los próximos meses, Rusia podría sufrir una escasez de combustibles resistentes a las heladas, esenciales para la vida y la actividad económica en la mayoría de las regiones rusas, y en particular en los territorios árticos y siberianos. 1

  • Para que los motores y generadores puedan arrancar cuando las temperaturas bajen hasta los -30 °C, o incluso los -40 °C, millones de rusos dependen durante el invierno del llamado «combustible ártico».
  • Este combustible se produce a gran escala en otoño para abastecer a las regiones más frías y aisladas del país. Se obtiene principalmente mediante una mezcla de gasóleo y queroseno de aviación, aunque también puede producirse mediante un proceso de desparafinado combinado con queroseno de aviación en más de diez refinerías especializadas.
  • Sin embargo, siete de estas refinerías, que cuentan con unidades de desparafinado, ya han interrumpido su producción a raíz de los ataques ucranianos, mientras que el queroseno de aviación se enfrenta a una escasez cada vez mayor.

Cerca de 10 millones de personas viven en el Gran Norte ruso. Al perturbar la producción de combustible, una campaña prolongada de ataques podría poner en peligro el abastecimiento de estas regiones, lo que haría que la vida allí resultara prácticamente imposible, sobre todo en las localidades que no están conectadas a la red eléctrica y donde se utilizan centrales diésel para la generación de electricidad.

Este escenario apunta a un fenómeno de conquista inversa.

  • Rusia, al llevar a cabo una conquista militar extremadamente costosa y cuyo ritmo de avance es inferior a 130 km² al mes de media desde enero, podría sufrir así un éxodo interno masivo.
  • El territorio potencialmente afectado, definido aquí como el Gran Norte administrativo ruso, sería muy superior al territorio ucraniano ocupado desde 2014, incluyendo Crimea: 12.000.000 km², frente a los 117.000 km² de Ucrania, lo que supone una proporción de 1 a 100.

El abastecimiento de combustible ártico a las «regiones del norte» suscita una especial preocupación en el Kremlin.

  • El 9 de julio, el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, reunió a representantes de los órganos ejecutivos federales, dirigentes regionales y empresas del sector, quienes le presentaron un informe sobre la disponibilidad y el volumen de las reservas de productos petrolíferos.
  • Según un comunicado publicado por el gobierno ruso, se «abordaron», en particular, cuestiones relacionadas con la logística, el calendario de entregas y la distribución de recursos entre las ciudades y los pueblos aislados. 2
  • La semana pasada, el miércoles 8, Moscú impuso una prohibición a las exportaciones de gasóleo. Por su parte, las importaciones procedentes de Bielorrusia se dispararon un 50 % en junio, hasta alcanzar las 77.000 toneladas.
  • Rusia también pretende importar más queroseno de aviación, que desempeña un papel logístico clave debido a las grandes distancias que separan los núcleos de población.