El Gobierno estadounidense acaba de someter dos modelos de Anthropic, Fable 5 y Mythos 5, a un régimen de control de exportaciones, una decisión que, con el pretexto de la seguridad nacional, equivale a impedir su uso en el extranjero.
Así, Anthropic se vio obligada a desactivar, durante la noche del 13 de junio en Europa, Fable 5 y Mythos 5 para todos sus clientes, con el fin de cumplir con la directiva.
- El control de las exportaciones prohíbe el acceso a ambos modelos a cualquier ciudadano extranjero, independientemente de que se encuentre o no en territorio estadounidense, incluidos, por tanto, los empleados extranjeros de Anthropic que los desarrollan.
- En un comunicado, la empresa afirma que se trata de un «malentendido» y asegura que está trabajando para restablecer el acceso lo antes posible, señalando que los demás modelos Claude no se ven afectados.
En la práctica, un control de las exportaciones equivale a la paralización del modelo.
- Una parte importante de la plantilla de Anthropic, DeepMind y OpenAI está compuesta por empleados extranjeros, que ahora se ven privados del acceso a la herramienta que ellos mismos diseñan.
- Si este precedente se extendiera a todo el sector, supondría el cese total del desarrollo de modelos en la frontera.
En este momento, para justificar su decisión, el Gobierno ha facilitado a Anthropic «pruebas verbales que demuestran que la empresa habría tenido conocimiento de una posible vulneración de seguridad, limitada y no generalizada».
- No existe ningún documento que respalde formalmente esta medida. Para una decisión con efectos tan radicales como el cierre de dos modelos, la falta de una motivación por escrito priva a Anthropic de los medios habituales de impugnación y plantea una cuestión relativa a las garantías procesales.
- Un «jailbreak limitado y no universal» se refiere a una vulnerabilidad que permite eludir parcialmente las restricciones, pero que no da acceso generalizado a las funciones peligrosas del modelo. Sin embargo, en la práctica, este tipo de vulnerabilidad afecta a todos los modelos de gama alta. Basar en ello un control de las exportaciones equivaldría a aplicar a un único actor un criterio que casi ningún modelo del mercado cumple.
- Anthropic replica que el nivel de capacidad documentado en el informe en el que se basa la administración lo alcanzan con creces otros modelos, como GPT-5.5, que no están incluidos en la medida. Por lo tanto, el alcance de la medida parece estar menos definido por la capacidad técnica que por la elección del objetivo.
Esta decisión forma parte de una espiral de escalada con el Gobierno estadounidense.
- Esto se produce tras la designación de Anthropic, en marzo, como «supply chain risk» por parte del Gobierno estadounidense.
- En mayo, Anthropic ya no formaba parte de un acuerdo firmado entre el Pentágono y siete laboratorios de IA.
El tono contrasta con el que adoptó la administración un año antes.
- En la cumbre de París de 2025, J.D. Vance declaró: «Consideramos que una regulación excesiva del sector de la IA podría sofocar una industria transformadora justo cuando está despegando, y haremos todo lo posible por fomentar políticas que favorezcan el crecimiento de la IA» 1.
Para Francia y para cualquier país que desee desarrollar o acceder a la IA de vanguardia, se trata de una señal muy importante: la soberanía tecnológica ya no puede seguir siendo sólo un concepto.
- En términos más generales, este episodio parecería confirmar una tesis defendida en nuestras páginas por Anton Leicht: la IA no traerá abundancia, sino escasez.
En un artículo publicado el 11 de junio, Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, describía el crecimiento «exponencial» de las capacidades de la IA y reclamaba que el Estado se dotara de la facultad de bloquear los modelos considerados peligrosos.
- Amodei escribió que los defensores de una IA más segura, entre los que se encuentra su empresa Anthropic, se habían esforzado por defender «una legislación sobre transparencia, controles a la exportación de chips electrónicos y estudios sobre los efectos de la IA en el empleo» — medidas «ciertamente insuficientes», pero que «muchos consideraban» que eran «las únicas viables y aplicables»—.
- En Argentina, Javier Milei lleva al extremo una lógica opuesta, al prometer una IA «no regulada», que quiere dejar que se desarrolle «sin la mano mortífera de una regulación prematura y mal entendida», y propone incluir en la legislación una categoría de «sociedades no humanas» dirigidas por la IA.
Si se confirmara, esta decisión tendría dos consecuencias directas.
- Esto supondría un duro golpe para la rentabilidad de modelos valorados en miles de millones de dólares, que ya no podrían generar ingresos fuera de Estados Unidos, lo que haría que el desarrollo en el extranjero dejara de ser rentable.
- En este momento, el porcentaje de empleados extranjeros que han sido apartados de sus puestos de trabajo en Anthropic podría alcanzar cifras de dos dígitos, lo que, si se extrapola a OpenAI, Google o xAI, supondría una ventaja considerable para Pekín. Como nos explicaba Ng, una serie de errores estratégicos y la dinámica del ecosistema chino ya han reducido considerablemente la ventaja de Estados Unidos sobre China en la carrera por la inteligencia artificial.
Esta decisión se produce en un momento en que Anthropic, al igual que su competidor directo OpenAI, se prepara para salir a bolsa.
- Aunque podría tratarse de una forma de represalia relacionada con las tensiones entre Dario Amodei y el Pentágono, la caída del valor de la empresa podría facilitar una posible participación pública (una idea que Donald Trump ya había mencionado en el pasado) a un menor coste.
- En términos más generales, esta decisión pone de manifiesto que el principal riesgo para las grandes empresas en relación con la inteligencia artificial no es de carácter industrial o técnico, sino político y normativo, especialmente en lo que respecta a la administración estadounidense.
Notas al pie
- Comentarios en la Cumbre de Acción sobre IA, París, The American Presidency Project, 11 de febrero de 2025