Asia es la región más afectada por el cierre del estrecho de Ormuz: dos tercios del petróleo importado por Japón (65 %) y Corea del Sur (63 %) transitaban por este cuello de botella antes de la guerra, y alrededor del 40 % del petróleo importado por China, India y Taiwán.

De los 74 países que han implementado medidas para mitigar el impacto de la guerra en su economía, 19 se encuentran en Asia. En esta lista figuran varias de las principales economías de la región:

  • China ha establecido controles sobre el precio del petróleo refinado vendido en el mercado interno.
  • Japón subvenciona un tope a los precios del combustible.
  • India, en particular, ha fijado un tope a los precios del queroseno y a los márgenes de los distribuidores, ha aumentado los impuestos sobre las exportaciones de combustible, ha reducido los impuestos especiales y ha limitado el consumo de gas en la industria.
  • Corea del Sur ha fijado un tope a los precios del combustible, ha otorgado vales de compra a los hogares de menores ingresos, ha incentivado el teletrabajo en el sector privado y ha promovido no utilizar el vehículo personal un día a la semana.

A diferencia de Europa, que en su mayoría había condenado la respuesta iraní y expresado su apoyo a la operación lanzada por Washington (solo España y Eslovenia se habían opuesto abiertamente), los países asiáticos habían mantenido cierta distancia respecto a la guerra, a pesar de la proximidad de varios de ellos con Estados Unidos.

  • Según un análisis de la revista, solo dos países asiáticos habían apoyado explícitamente la guerra contra Irán: Taiwán y Papúa Nueva Guinea.
  • Por su parte, Corea del Sur y Japón llamaron a la desescalada y condenaron los ataques de Irán, respectivamente.

Casi todos los países europeos han implementado medidas para mitigar los impactos del cierre del estrecho de Ormuz, con la excepción de algunos, como Dinamarca, Finlandia y Suiza.

  • El año pasado, solo 0,6 millones de barriles de crudo al día transitaron por Ormuz para abastecer a Europa, frente a los 12,9 millones destinados a Asia.
  • Sin embargo, la mayoría de los países han puesto en marcha medidas de apoyo a los consumidores, como una reducción de los impuestos sobre la gasolina o ayudas a los hogares más vulnerables para la compra de gas.
  • Varias grandes economías europeas, entre ellas Francia y España, también han tomado medidas para reducir el consumo de energía, fomentando en particular la transición al automóvil eléctrico o reduciendo los impuestos sobre la renta para la instalación de paneles solares.

En otros lugares, Egipto fue uno de los primeros países en implementar medidas sin precedentes para ahorrar energía, imponiendo, en particular, a los comercios una hora de cierre anticipado. En Etiopía, el gobierno ha pedido a la población que actúe con «moderación» en su consumo de combustible, mientras que en Madagascar se ha declarado un «estado de emergencia energética» por dos semanas.