La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ha declarado que está abierta a aumentar el gasto en defensa, un paso histórico ante el regreso de Trump a la Casa Blanca. Esto supone una ruptura con el grupo de los cuatro países frugales (Dinamarca, Suecia, Austria y Países Bajos), tradicionalmente opuestos al aumento del gasto a nivel de la Unión Europea.