La muerte de dos ciudadanos estadounidenses, Renée Good y Alex Pretti, asesinados en Minneapolis por agentes federales de inmigración, podría provocar la crisis política más grave del segundo mandato de Trump.
Casi la mitad de los estadounidenses —y casi uno de cada cinco republicanos (19%)— está ahora a favor de abolir el ICE, la agencia en la que se basa la administración para llevar a cabo sus redadas contra los inmigrantes indocumentados.