El presupuesto para el año fiscal 2027 presentado por la Casa Blanca al Congreso, de aprobarse tal cual, supondría un aumento considerable del gasto en defensa del 42 %: el mayor incremento desde la Segunda Guerra Mundial.
Por su parte, los recortes presupuestarios afectarían principalmente al apoyo a la ciencia, a la transición energética y al gasto social.