Los datos históricos muestran que cuando un candidato presidencial demócrata obtiene menos del 64% del voto hispano, suele perder las elecciones. En las últimas encuestas, a Kamala Harris se le atribuye alrededor del 54% del voto hispano. La reconfiguración del electorado que se está produciendo en Estados Unidos forma parte de un proceso más amplio de realineación de los votantes en torno a cuestiones económicas.