El nuevo choque chino obliga a Europa a reinventarse más que a protegerse
Capitalismos políticos en guerra
El maximalismo industrial de Pekín está cambiando el modelo europeo.
El maximalismo industrial de Pekín está cambiando el modelo europeo.
El análisis de señales, en parte inéditas, y de datos complejos indica que China ha pasado de una confianza retórica en el declive de Estados Unidos a medidas concretas destinadas a hacer realidad «lenta y prudentemente» sus ambiciones geopolíticas.
Un mes antes del viaje de Donald Trump a Pekín, publicamos un estudio detallado sobre el gran contexto sino-estadounidense.
Una musiquita se ha instalado en Washington. Para describir el acercamiento entre Trump y Putin, los maestros estrategas estadounidenses estarían llevando a cabo una gran maniobra: un «Kissinger inverso» para abrir una brecha entre Pekín y Moscú y debilitar al Partido Comunista Chino.
Sin embargo, esta versión no tiene en cuenta un dato clave: ante la ofensiva comercial de la Casa Blanca, la China de Xi ya comenzó a desplegar una amplia estrategia global desde enero.
Para su primer viaje a Europa en la era pospandémica, Xi eligió Francia —pero también Hungría y Serbia—.
Para arrojar algo de luz sobre este itinerario, Philippe Le Corre, Senior Fellow en el Asia Society Policy Institute (Center for China Analysis) y profesor afiliado del ESSEC, repasa la larga historia de las relaciones de Xi con Europa en 10 puntos, y descifra las cuestiones que marcarán esta visita.
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