En plena Cuaresma y en helicóptero —para no tener que pisar suelo francés—, el papa se desplazará mañana al Principado de Mónaco en un viaje relámpago.
¿Cómo interpretar este gesto?
Nuestro vaticanista Jean-Benoît Poulle desentraña un sutil ejercicio diplomático entre micro-Estados.