Mientras Putin se cree inmortal, en Rusia ahora se ofrece a las familias de los soldados muertos en Ucrania un paraíso barato.
Por unos pocos rublos, una IA genera contenidos morbosos: los rostros y las voces de soldados muertos despidiéndose por última vez de sus familias.
En el país de Surkov, la tecnología se utiliza para crear una realidad alternativa incluso después de la muerte —y siempre, como mostramos en estas traducciones comentadas— al servicio de la propaganda del régimen.