Ayer, martes 15 de septiembre, el comandante del 3.º Cuerpo de Ejército ucraniano, Andriy Biletsky, confirmó los rumores sobre una contraofensiva en curso en el norte de la región de Donetsk. Biletsky anunció que las fuerzas ucranianas habían liberado el equivalente a 85 km² de territorio en los alrededores de Lyman y habían obligado al ejército ruso a retirar sus suministros de combustible hacia la región rusa de Vorónezh, a unos cien kilómetros 1.

Es la primera vez en casi cuatro años que Kiev hace retroceder de forma significativa al ejército ruso en este sector del frente.

  • Lyman, una ciudad situada al norte de la región de Donetsk, cuya población ascendía a 20.000 habitantes antes de la guerra, fue liberada en octubre de 2022 por las fuerzas ucranianas tras cinco meses de ocupación rusa.
  • Sin embargo, la situación se había deteriorado desde entonces: en noviembre de 2025, Deep State informaba de infiltraciones rusas en la ciudad desde el sureste.
  • El grupo señalaba entonces que «la presión constante ejercida por las fuerzas rusas y su superioridad numérica pueden cambiar la situación en cualquier momento».

La operación, bautizada como «Vivaldi», se desarrolla en un silencio operativo similar al que caracterizó la contraofensiva llevada a cabo durante el primer semestre en el sur del país, y que condujo a la liberación de 745 km² de territorio en las regiones de Dnipropetrovsk, Donetsk y Zaporiyia. 

  • Este «silencio mediático» se debe tanto a motivos de seguridad como a la voluntad de no incitar al mando ruso a destinar más recursos para repeler los avances ucranianos.
  • De hecho, los cuatro años de guerra han puesto de manifiesto que la discrepancia entre la percepción de Moscú y la realidad de las relaciones de fuerza en el frente tendía a crear condiciones favorables para Kiev.

Debido a la voluntad de los responsables militares rusos de no comunicar al poder político los fracasos o la falta de éxitos en el frente, es posible que el ejército ruso haya dejado que la situación se deteriorara durante varios meses sin reaccionar a tiempo.

  • Según el analista Clément Molin, la contraofensiva ucraniana en el sector de Lyman se habría iniciado ya a finales de mayo 2.
  • Biletsky afirma que la liberación de 85 km² no sería más que la primera fase de una operación más prolongada, lo que sugiere que el territorio liberado podría ser más extenso una vez concluida dicha operación.
  • A finales de agosto, Molin afirmaba que unos 200 km² de territorio que estaban bajo control ruso «se habían perdido» 3. Según el ISW, es probable que las fuerzas ucranianas ya hayan logrado avances superiores a los anunciados por Biletsky 4.

Aunque estos avances siguen siendo inferiores a los logrados en el sur del país entre enero y agosto, la retomada de la iniciativa por parte de Kiev en este sector del frente podría retrasar significativamente el avance ruso en la región de Donetsk.

  • Según fuentes cercanas al Kremlin, Putin querría haber tomado el control de toda la región en los próximos seis meses.
  • A finales de agosto, Volodímir Zelenski había afirmado que el presidente ruso había fijado como fecha límite el 31 de diciembre de 2026.
  • Desde 2022, Putin ha fijado 15 plazos al ejército para la toma de la región de Donetsk, pero no se ha logrado cumplir ninguno de ellos.