Según un estudio de la Watson School for International and Public Affairs de la Universidad de Brown, Estados Unidos ha destinado unos 5,8 billones de dólares entre los ejercicios fiscales de 2001 y 2022 a las guerras libradas en Medio Oriente, a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

Si a esto le sumamos al menos 2,2 billones de dólares en obligaciones futuras para la atención a los veteranos de esos conflictos, el total asciende a unos 8 billones de dólares. 1

  • Más de 940.000 personas han fallecido en Irak, Afganistán, Pakistán, Siria y Yemen como consecuencia directa de estas guerras, de las cuales más de 432.000 eran civiles.
  • Estos conflictos han provocado la muerte indirecta de entre 3,6 y 3,8 millones de personas más, entre las que se encuentra una proporción importante de niños, a causa de la desnutrición, el colapso de los sistemas sanitarios y la destrucción de infraestructuras, lo que eleva el total a 4,6 millones de muertos.

De media, los sucesivos gobiernos estadounidenses, desde George W. Bush hasta Joe Biden, han destinado cada año unos 275.000 millones de dólares —lo que supone entre el 1 % y el 1,7 % del PIB de Estados Unidos— a las guerras posteriores a 2001. De aquí a 2050, se destinarán cada año varios miles de millones de dólares adicionales a la asistencia sanitaria y a las prestaciones por discapacidad de los soldados heridos durante las operaciones.

  • Estas guerras se financiaron principalmente mediante deuda, en lugar de mediante subidas de impuestos o la venta de bonos, como ocurrió en conflictos anteriores (Corea, las guerras mundiales, etc.)
  • De este modo, han contribuido al aumento vertiginoso de la deuda pública estadounidense, que ha pasado del 31,5 % del PIB en 2001 al 100 % en la actualidad, un nivel similar al alcanzado durante la Segunda Guerra Mundial.

En aquel momento, se había subestimado en gran medida el costo de las guerras contra el terrorismo. En diciembre de 2002, Bush destituyó a Lawrence B. Lindsey, entonces director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, por haber estimado en 200.000 millones de dólares el costo de la guerra de Irak. 2 El conflicto acabó costando entre 1,8 y 2 billones de dólares.

Podría repetirse un escenario similar con la guerra en Irán.

  • En julio, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró que el conflicto había costado 37.500 millones de dólares en el plazo de cinco meses. Esta cifra incluye, entre otros, el costo de la reposición de misiles y municiones, de los aparatos dañados y del traslado de buques, aeronaves y medios logísticos al teatro de operaciones.
  • Sin embargo, según la experta en cuestiones presupuestarias Linda Bilmes, el costo final podría alcanzar el billón de dólares, debido, entre otras cosas, a la reconstrucción de las bases dañadas por Irán, el costo de reponer las existencias de munición, la ampliación de la producción de sistemas de interceptación de misiles y la atención que habrá que prestar a los veteranos tras la guerra. 3
  • A esto hay que sumar los intereses de la deuda y el aumento constante del presupuesto del Pentágono exigido por Trump, que podría incrementarse en 100.000 millones de dólares al año.
Notas al pie
  1. The True Costs of the Post-9/11 Wars, Costs of War Project de la Universidad de Brown, 2 de septiembre de 2026.
  2. Mike Allen y Jonathan Weisman, «O’Neill and Lindsey Ousted in Shake-Up», The Washington Post, 7 de diciembre de 2002.
  3. «Why is the war in Iran so expensive?», Harvard Kennedy School, 7 de abril de 2026.