Según las cifras recopiladas por la ONG Partnership for Public Service, 27 responsables cuyo nombramiento requirió un voto de confirmación del Senado —entre ellos, tres secretarios, los directores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, de la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) y del IRS— han dejado sus cargos desde el inicio del segundo mandato de Trump. La tasa de rotación es, por tanto, del 11,4% en 18 meses, es decir, el doble que durante su primer mandato (5,6%) 1.
En los últimos meses, esta oleada de dimisiones se ha acelerado en la Casa Blanca: al menos ocho colaboradores cercanos a Trump han anunciado que abandonan sus cargos.
- Entre estas bajas destacan, en particular, la exportavoz Karoline Leavitt, el director de Asuntos Legislativos, James Braid, que dejará su cargo en septiembre, y David Warrington, el principal asesor jurídico de Trump.
- A estas figuras destacadas se suman otros responsables que no forman parte del círculo más cercano de Trump: Andy Baker (asesor adjunto de Seguridad Nacional, que, entre otras cosas, participó en las negociaciones con Irán), Abigail Jackson (portavoz adjunta), Emily Underwood (adjunta al jefe de gabinete de Stephen Miller, asesor de seguridad interior), Pace McMullan (director adjunto de Asuntos Legislativos) y Sriram Krishnan (asesor principal en materia de política de IA de la Casa Blanca) 2.
No es raro que los presidentes estadounidenses se enfrenten a dimisiones antes de las elecciones de mitad de legislatura. Sin embargo, la perspectiva de una victoria demócrata y la baja popularidad de Trump podrían complicar la búsqueda de sustitutos.
- Algunos cargos, como el que ocupa James Braid, requieren perfiles con experiencia que resultarán aún más cruciales en caso de que se pierda el control de la Cámara de Diputados y/o del Senado.
- A Braid, que se encargaba de colaborar con el Congreso para sacar adelante la agenda legislativa de Trump, se le atribuye haberle proporcionado algunas de las victorias más importantes de su segundo mandato, entre ellas la «One Big Beautiful Bill Act».
Esta oleada de dimisiones podría tener un impacto directo en el proceso de toma de decisiones en la Casa Blanca, que ya se rige por normas muy diferentes a las del primer mandato de Trump.
- Tras un primer mandato marcado por una rotación de personal sin precedentes y varios escándalos provocados por las dimisiones de altos cargos, Trump se ha rodeado, para su segundo mandato, de un puñado de personas de confianza.
- En la Casa Blanca, la figura clave es Susie Wiles, la jefa de gabinete, que desempeña un papel fundamental tanto a la hora de filtrar el acceso al presidente como de resolver los conflictos dentro del gabinete.
- Una de las consecuencias más evidentes de esta plantilla reducida es la falta de personal en la Oficina de Personal, encargada de la contratación y la gestión de personal. A 1 de julio, esta oficina sólo contaba con 9 empleados, es decir, casi la mitad que la de Biden (17) en el mismo periodo, y un 30% menos que la de Trump durante su primer mandato.
Notas al pie
- Chris Piper, «Quiet chaos: Record turnover in the second Trump administration», Partnership for Public Service, 22 de julio de 2026.
- Shelby Talcott, «Trump’s White House inner circle is shrinking», Semafor, 31 de agosto de 2026.