La batalla por Bajmut, una ciudad del Donbás que contaba con 70.000 habitantes antes de la guerra, sigue siendo a día de hoy una de las más sangrientas de la guerra en Ucrania. Se calcula que entre julio de 2022 y el 20 de mayo de 2023 murieron hasta 30.000 combatientes rusos y varios miles de soldados ucranianos, cuando el exjefe de Wagner, Yevgeni Prigozhin —fallecido unos meses después en un misterioso accidente aéreo—, anunció la toma de la ciudad.

Tres años después de la caída de Bajmut, el ejército ruso solo ha avanzado 10 kilómetros hacia el oeste.

  • El Kremlin había presentado la caída de la ciudad como una «gran victoria histórica», afirmando que allanaría el camino para la toma de Kramatorsk y Sloviansk, dos bastiones situados a unas decenas de kilómetros al noroeste.
  • El propio Prigozhin destacaba la táctica de la «infantería desechable» empleada por Rusia durante varios meses, que consistía en enviar oleadas de soldados contra las defensas ucranianas con el fin de identificar sus posiciones de fuego.
  • En las filas de Wagner, varios veteranos que sobrevivieron a la batalla recibieron una medalla en la que se leía: «La picadora de carne de Bajmut».

La estrategia empleada por el ejército ruso y por Wagner en Bajmut ha marcado el inicio de una nueva fase en la guerra, caracterizada por ciclos de desgaste que han afectado a los soldados, las municiones de artillería, los vehículos blindados y, posteriormente, los misiles y los drones. Si bien el ejército ruso sigue sufriendo pérdidas humanas considerables —entre 25.000 y 35.000 hombres al mes—, la omnipresencia de los drones ha hecho imposibles los asaltos de infantería utilizados por Moscú en Bajmut o en Avdiivka, a 50 kilómetros al suroeste.

La distancia que separa las líneas del frente en el sector de Bajmut, tres años después, pone de manifiesto el punto muerto en el que se encuentra el ejército ruso en Ucrania.

  • Los mapas de la red de analistas ucranianos Deep State muestran que, a fecha de 20 de mayo, esta se encontraba a 9,5 kilómetros al oeste, en la ciudad de Chasiv Yar.
  • En París, equivale a la distancia que separa La Défense de la Île de la Cité; en Madrid, el Parque del Retiro del extremo occidental de la Casa de Campo; en Berlín, el Palacio de Charlottenburg de la East Side Gallery.
  • Aunque la zona que separa ambas ciudades se reconoce unánimemente como bajo control ruso, los ataques ucranianos con drones y artillería se dirigen regularmente contra vehículos y unidades rusas.

Desde la toma de Bajmut, el ejército ruso no ha logrado avanzar de forma significativa hacia las fortalezas de Sloviansk y Kramatorsk, y sigue teniendo dificultades para rodear Kostiantynivka, una ciudad situada a unos cuarenta kilómetros al noreste de Pokrovsk.

  • Durante la visita de Donald Trump a Pekín, unos días antes de que Vladimir Putin se desplazara allí, Xi Jinping le comentó al presidente estadounidense que Putin «podría acabar lamentando su invasión de Ucrania». 1
  • China es uno de los principales apoyos de la guerra que libra Moscú, junto con Corea del Norte, sobre todo mediante la exportación de productos de doble uso.
Notas al pie
  1. Demetri Sevastopulo, «Xi Jinping told Donald Trump that Putin might ‘regret’ invasion of Ukraine», Financial Times, 19 de mayo de 2026.