En la noche del sábado al domingo, 23 y 24 de mayo, Moscú lanzó 600 drones y 90 misiles sobre territorio ucraniano. Se trató de la mayor oleada de misiles desde principios de año, con 36 misiles balísticos, entre ellos un Oreshnik, capaz de transportar una ojiva nuclear —el primero lanzado sobre la región de Kiev desde el inicio de la guerra—, y 54 misiles de crucero.

La capital ucraniana fue el primer objetivo del ataque.

  • Según el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, todos los barrios de Kiev han sufrido daños, y varios edificios públicos, entre ellos el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Galería Nacional de Arte y el Museo de Chernóbil, han resultado afectados.
  • Según la Policía Nacional de Ucrania, al menos tres personas han perdido la vida a causa de los ataques rusos y 91 han resultado heridas hasta el martes 26 de mayo 1.
  • De los 300 edificios dañados, casi la mitad eran edificios de viviendas.
  • Desde entonces, Moscú ha instado a Estados Unidos a evacuar su embajada en Kiev, ante la posibilidad de nuevos ataques.

La decisión de destinar recursos considerables a ataques contra objetivos no militares ha sido duramente criticada por varios blogueros militares rusos, la mayoría de los cuales suelen estar cercanos al Kremlin.

  • Yuri Kotenok, a quien siguen en Telegram cerca de 320.000 personas, ha advertido a sus lectores de que estos ataques no tendrán ningún efecto en el desarrollo de la guerra mientras el Kremlin no «levante la moratoria» sobre la eliminación de los responsables ucranianos 2.
  • Vladimir Nikoláievich Romanov, calificado por Kiev como un altavoz de la propaganda del Kremlin, ha restado importancia al impacto del ataque con misiles Oreshnik en Bila Tserkva, que resume como «material carísimo clavado en el suelo […] Ni siquiera hubo una explosión».
  • Y añade: «Todo esto por una bonita imagen en la que ya nadie cree, salvo los jubilados» 3.

Kiev calcula que el coste del ataque del 23 y 24 de mayo supera los 350 millones de dólares, sobre todo debido a las decenas de misiles balísticos y de crucero lanzados 4. El coste unitario de un misil Oreshnik rondaría los 50 millones de dólares, es decir, entre 20 y 25 veces más que un misil de crucero Kalibr.

  • Esta asignación masiva de recursos se produce en un momento en que el ejército ruso ya no consigue avanzar en el frente y tiene dificultades para mantener sus suministros en el sur del país.

Ayer, lunes 25, la cuenta de Telegram prorrusa Rybar, con 1,5 millones de seguidores, describió las dificultades a las que se enfrentan las tropas rusas en la región de Zaporiyia, donde se registran ataques con drones ucranianos cada 20 o 30 minutos 5.

  • Según el bloguero, esta situación es consecuencia del reciente inicio por parte de Ucrania de la producción en masa de drones Hornet, desarrollados por la empresa estadounidense Swift Beat, propiedad del exdirector ejecutivo de Google, Eric Schmidt
  • Debido al deterioro de las capacidades antidrones rusas en las regiones de Zaporiyia, Jersón y Crimea, las rutas por las que transitan material, combustible y personal se encuentran ahora en una situación vulnerable.
  • Desde principios de año, el analista Clément Molin ha registrado más de 800 ataques ucranianos de medio alcance en el sur del país, ocupado por el ejército ruso. 
  • El sábado 23, por la noche, se podían ver al menos 30 camiones pesados rusos calcinados a un lado de la carretera, a lo largo de la autopista H20, que une Donetsk con Mariúpol 6.