Ayer, 3 de mayo, Donald Trump anunció que la Armada estadounidense comenzaría este lunes a «guiar» a los buques extranjeros que atraviesen el estrecho de Ormuz. También advirtió de que, si Irán intentaba entorpecer esta operación, el ejército estadounidense recurriría a la fuerza. 

  • Esta misión, conocida como «Proyecto Freedom», cuenta con la participación de destructores lanzamisiles, más de 100 aeronaves con base en tierra y en el mar, así como 15.000 militares. 
  • Teherán ha advertido de que cualquier injerencia estadounidense en Ormuz se consideraría una violación del alto el fuego. Ayer, al parecer, un petrolero fue alcanzado por proyectiles no identificados en el estrecho. 
  • Aunque esta medida tiene por objeto devolver la confianza a los cerca de 1.000 buques mercantes bloqueados en el estrecho, no es seguro que los armadores se comprometan a atravesarlo sin garantías por parte de Irán. 
  • Bjørn Højgaard, director general de la empresa de gestión marítima Anglo-Eastern, declaró lo siguiente: «Es necesario que ambas partes lleguen a un acuerdo para levantar el bloqueo, y no sólo una de ellas. Cada una de las partes puede manifestar que está dispuesta a dejar pasar a determinados buques, pero mientras la otra parte no acepte esta decisión en la práctica, la situación en el mar no cambia».

Al mismo tiempo, continúan las negociaciones indirectas a través de Pakistán. 

  • Ayer, Estados Unidos transmitió su respuesta a una propuesta de 14 puntos presentada por Teherán con el objetivo de poner fin a la guerra. El sábado, Donald Trump declaró que esa propuesta podría no ser suficiente, aunque este domingo añadió que Estados Unidos estaba manteniendo «discusiones muy constructivas» con Irán. 
  • Según fuentes citadas por Axios, Irán habría propuesto fijar un plazo de un mes para concluir las negociaciones con vistas a la reapertura del estrecho de Ormuz y poner fin a los combates en Irán y el Líbano. 
  • Si esta primera fase tiene éxito, se fijaría un plazo adicional de un mes para las negociaciones destinadas a alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní. Teherán también exige el levantamiento de las sanciones y el pago de indemnizaciones de guerra.
  • El presidente estadounidense declaró que los ataques contra el país seguían siendo una posibilidad si sus dirigentes «se comportaban mal», y añadió: «Irán aún no ha pagado un precio lo suficientemente alto por lo que le ha hecho sufrir a la humanidad y al mundo durante los últimos 47 años». 

El punto muerto en el que se encuentran ambas partes podría prolongarse durante meses, y no hay que descartar nuevos ataques, ya sean iraníes en respuesta al bloqueo o estadounidenses para aumentar la presión. 

  • Aunque la situación económica de Teherán se ha deteriorado considerablemente, el país podría disponer, no obstante, de reservas suficientes, de una capacidad de adaptación por parte de las empresas y de soluciones regionales para eludir el bloqueo que le permitirían aguantar más tiempo que la paciencia de los mercados —o la de Trump—.
  • Esta mañana, el precio del barril de Brent se sitúa en 108 dólares.