Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, el 24 de febrero, la Unión Europea ha decidido detener las importaciones de carbón y del 90% del petróleo ruso desde el 10 de agosto -decisión que entrará en vigor el 5 de diciembre-. Aunque no se ha impuesto un embargo de gas, las exportaciones y el consumo rusos han disminuido drásticamente. ¿Son suficientes estas medidas?