Desde la elección de Trump, el director general y fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, ha dado cada vez más muestras de lealtad a Donald Trump: cenas en Mar-a-Lago, donaciones al fondo de transición de Trump, el nombramiento de un aliado del presidente electo, Dana White, en el consejo de administración de Meta…
Ayer, martes 7 de enero, Zuckerberg dio un paso más al anunciar que pondría fin a la verificación de hechos en Facebook e Instagram en favor de «notas comunitarias», siguiendo el modelo Musk en X (Twitter). Este anuncio marca una profunda ruptura con sus declaraciones en respuesta a la revuelta del 6 de enero de 2021, cuatro años antes. A pesar de la omnipotencia de las plataformas, el giro de 180 grados de Zuckerberg parece mostrar una vez más dónde reside realmente la soberanía.